Hace unos días, los habitantes de Queensland, un pequeño pueblo costero del norte de Australia, se encontraron en la playa algo que no habían visto nunca: seis esferas metálicas gigantes.
Inmediatamente dieron el aviso a las autoridades y comenzaron las especulaciones: se hablaba de que podían ser pequeños ovnis y hay quien planteó la posibilidad de que se estuviera produciendo una invasión extraterrestre. Lo cierto es que sí vienen del espacio, pero no son de origen extraterrestre.
Mejor no tocar y mantenerse lejos
Mientras en algunos lugares del mundo (básicamente en la Unión Europea) nos preocupamos por rebajar las emisiones de los coches, las motos y los camiones para reducir la contaminación, se está produciendo un “boom” espacial que está llevando a muchos países a lanzar tantos cohetes y satélites al espacio que es difícil llevar la cuenta.
Esto también contamina, no solo a nivel de emisiones, sino en forma de basura espacial, que es en lo que se convierten esos aparatos que se lanzan al espacio cuando terminan su función ahí arriba y tienen que volver a la Tierra.
The Australian Space Agency is advising Queensland authorities and the National Emergency Management Agency following the discovery of several unidentified objects at Forrest Beach. pic.twitter.com/43BeUNBCWK
— Australian Space Agency (@AusSpaceAgency) July 6, 2026
En Queensland, un pequeño pueblo del norte de Australia, lo acaban de comprobar. Hace unos días aparecieron seis esferas gigantes metálicas en la playa de esta localidad y las especulaciones no se hicieron esperar.
Los ciudadanos no identifican estas bolas con nada conocido, por lo que se empezó a hablar de ovnis y hay quien planteó la posibilidad de que fuesen pequeñas naves espaciales pilotadas por alienígenas para llevar a cabo una invasión extraterrestre en nuestro planeta.
Se informó a las autoridades y la Agencia Espacial Australiana (ASA por sus siglas en inglés) no tardó en arrojar luz al respecto. A través de su cuenta de X, la ASA confirmó que estas bolas vienen del espacio, pero no son ovnis, sino basura espacial de algún aparato que se ha lanzado desde la Tierra.
“Los objetos recuperados parecen ser depósitos de presión de un vehículo de lanzamiento espacial. La Agencia ha identificado la probable fuente. La ubicación y las características de los objetos son consistentes con deshechos de un cuerpo de cohete extranjero que recientemente reingresó a la atmósfera desde la órbita”, dice la ASA.
Por tratado internacional, cualquier objeto espacial debe ser devuelto a la nación que lo lanzó, así que, de momento, la ASA está investigando y pidiendo ayuda a otras agencias para identificar de qué país y de qué lanzamiento proviene esta basura espacial que, casi con total seguridad, cayó en el mar y acabó arrastrada por la marea hasta la playa de Forrest Beach en Queensland.
La ASA también ha asegurado que estas bolas espaciales son seguras, pero ha señalado que puede aparecer más basura espacial similar y que no debe tocarse porque se asume que cualquier objeto de este tipo es peligroso hasta que se indique lo contrario. El motivo es que estas bolas suelen tener restos de hidracina, un combustible para cohetes muy tóxico, inflamable y corrosivo que tiene muchos riesgos para el cuerpo humano.
Esta agencia pide alejarse y contactar con los servicios de emergencia en caso de encontrarse con algo así, y es probable que vuelva a pasar pronto porque las misiones espaciales han aumentado de forma masiva a lo largo de los últimos años, de manera que ver bolas espaciales y otros restos espaciales en las costas es cada vez más frecuente.
Imágenes | ASA (X)
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