Las vacaciones de verano están llegando a su fin para muchos deportistas, pero 650 jugadores federados de un club de rugby de Marsella, en Francia, no saben todavía dónde podrán entrenar antes de que arranque la temporada. Sus terrenos de Le Mouton, en Saint-Menet, han sido ocupados por más de 80 caravanistas sin que las autoridades hagan algo por evitarlo.
El Marseille Rugby Méditerranée ha denunciado públicamente la situación y, sobre todo, que no es nueva. “En nuestro caso, son todos los veranos”, ironiza el club en una publicación en la que carga contra las administraciones por un problema que, asegura, lleva repitiéndose año tras año sin una solución aparente.
El problema no son sólo las caravanas: es una historia que se repite
Los responsables del club aseguran que tras esta nueva ocupación ilegal los campos han quedado inutilizables y que 650 deportistas federados y varios trabajadores se quedarán sin estadio para desarrollar su actividad. A ello se suma el trabajo extra que recae sobre los voluntarios, que son quienes, según la entidad, terminan gestionando los imprevistos cada vez que se produce una ocupación.
En uno de los episodios anteriores, casi un centenar de caravanas de unas 50 familias ocuparon dos de los tres campos municipales de Saint-Menet. Augustin Marie, presidente del Marseille Rugby Méditerranée, explicó entonces a La Provence que “era ya la sexta o séptima vez” que se encontraban en una situación semejante. El año anterior habían sufrido dos ocupaciones, en junio y julio, y los cuatro empleados del club tuvieron que permanecer tres meses sin trabajar.
Además, los vestuarios también acabaron dañados y su reparación se demoró durante otros tantos meses más. Y es que el acceso a las instalaciones es otro de los puntos que denuncia el club: para intentar proteger el estadio se habían colocado grandes rocas, pero posteriormente los servicios públicos derribaron parte del muro perimetral para realizar unas obras.
En anteriores ocupaciones, el propio presidente ya había criticado que las piedras utilizadas para cerrar ese acceso podían apartarse con relativa facilidad. “Solo falta que les envíen una invitación para venir al camping de Saint-Menet”, ironiza ahora la entidad.
Ayuntamiento y Metrópoli se pasan una responsabilidad que nadie asume
Detrás del conflicto, que se remonta a más de una década, hay además un problema más amplio: la falta de grandes áreas de tránsito habilitadas para caravanistas. En anteriores ocupaciones, un representante de uno de estos “grupos itinerantes”, como los definen los medios locales, aseguró que habían avisado previamente a la prefectura y a la Metrópoli de Aix-Marseille-Provence sin obtener respuesta.
También defendió que la legislación francesa obliga a disponer de espacios específicos para acoger este tipo de desplazamientos y señaló precisamente su ausencia como origen del problema. El Ayuntamiento de Marsella también ha apuntado anteriormente hacia la Metrópoli, a la que atribuye la competencia para desarrollar estas áreas de acogida. Ya anunció incluso que acudiría al tribunal administrativo para solicitar una orden de desalojo.
Para el club, sin embargo, la discusión sobre quién tiene la competencia ha terminado convirtiéndose en parte del problema: Ayuntamiento, Metrópoli y otras administraciones se pasan la responsabilidad de unos a otros mientras las consecuencias recaen una y otra vez sobre las mismas instalaciones. “Ha llegado el momento de actuar o de asumir esta situación, independientemente de quién tenga la culpa”, sentencia el Marseille Rugby Méditerranée.
Imágenes | Marseille Rugby Méditerranée
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