Compartir
Publicidad
Publicidad

Previo Fórmula 1: Jenson Button no renuncia a nada

Previo Fórmula 1: Jenson Button no renuncia a nada
Guardar
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Hablar de Jenson Button como campeón del mundo garantiza, prácticamente en cualquier sitio, un debate interesante. El inglés estuvo durante sus primeros años de carrera etiquetado como esa eterna promesa, que acabó siendo menospreciada, y tras una rocambolesca victoria en Hungría 2006, no le llegó la oportunidad de verdad hasta 2009, donde cumplió su sueño a los mandos de un Brawn GP superior a la competencia.

A menudo se le ha considerado como peor piloto contemporáneos suyos y se solía tener a Jenson Button como un piloto “del montón”. Tras el título de 2009, antes de comenzar la temporada 2010, muchos creían que Lewis Hamilton se lo merendaría con facilidad, pero lo cierto es que Jenson realizó una defensa del título bastante digna, estando en la lucha por el título hasta muy adelante, con dos logradas victorias.

Cierto es que le faltó esa chispa que tuvo Lewis Hamilton, aunque esa misma chispa es quizás la que le hizo perder un título que, con un poco más de frialdad, habría podido llevarse a casa. En el caso de Button, hay que decir que estuvo bastante inspirado en algunas carreras en 2010, y su finura jugó a su favor en circunstancias complicadas, sobretodo en situaciones de lluvia o condiciones cambiantes.

Además, esa finura le beneficia quizás aún más en la presente temporada, pues los neumáticos Pirelli se degradan con rapidez, y un piloto que sepa salvaguardar los neumáticos puede ganar mucho tiempo en concepto de menos paradas en boxes. Hace tiempo, Gil de Ferran comentó que Jenson Button era uno de los pilotos más precisos de la Fórmula 1; siguiendo una trazada idéntica al milímetro.

Podríamos describir al piloto inglés como un cirujano de la Fórmula 1. Quizás le falte esa garra que tiene Lewis Hamilton, la velocidad de Sebastian Vettel, la versatilidad de Fernando Alonso o la dureza y tenacidad de Mark Webber, amén de la experiencia de Michael Schumacher. Pero de entre todos ellos, su finura es inigualable, y eso es seguramente lo que hace que sepa sacar provecho de ciertas situaciones, además que no suele cometer errores.

Precisamente el no cometer errores va a ser vital en 2011, donde los pilotos tendrán que manejar los botones del alerón móvil, del KERS, conducir con suavidad para conservar los neumáticos Pirelli, y tener en cuenta dónde se puede adelantar con los alerones y dónde no se puede hacer. El hecho de no cometer errores pasa a tener, de golpe, una importancia aún mayor, si cabe, de la que ya tenía hasta ahora.

Por todos estos motivos, Jenson Button, que estará ahora mismo preocupado por el rendimiento del McLaren, no renuncia a nada, en principio. Siempre y cuando su monoplaza sea lo suficientemente rápido, claro, pero él ya ha demostrado en los dos últimos años de lo que es capaz, así que seguirá siendo un piloto a tener en cuenta. Quizás no carrera a carrera, pero si en cuanto a puntos sumados, y eso es lo que vale al final.

Finalmente, hay un punto que parece no ser tan importante, pero lo es. De entre los tres equipos mejores de 2010, McLaren es el que tiene (o parece tener) la mejor relación entre sus pilotos. De los asuntos de Ferrari, no hay mucho que decir que no se haya dicho ya, y en Red Bull tuvieron sus más y sus menos en 2010, aunque ahora parezca que las cosas van bien. Pero en McLaren siempre se ha mantenido el orden sin discriminar a sus pilotos; y eso puede marcar la diferencia.

En Motorpasión F1 | Previo Fórmula 1 2011
Fotos | Xavier Puente – Fotospro para Motorpasión F1

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos