La semana después del rally. Gatopardismo sobre la nieve.

La semana después del rally. Gatopardismo sobre la nieve.
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Para los no iniciados, el gatopardismo se refiere al fenómeno por el cual se producen una multitud de cambos superficiales que no llegan a alterar la estructura de poder establecida. Y es la palabra que para mí mejor define la primera prueba del Mundial de Rallyes 2014.

Cambió todo salvo el equipo campeón, Volkswagen, y el resultado, por mucho que los factores se alteraran por el camino, terminó siendo el mismo: dominio absoluto de Sébastien Ogier y Julien Ingrassia al volante del Volkswagen Polo R WRC para lograr así su segundo triunfo en el Principado de Mónaco. Y subrayo lo de segundo como fiel defensor del IRC que siempre fui... Y sí, no vamos a vender la moto de la 'blitzkrieg' germana de la que hablé el año pasado: griparon con la primera elección de neumáticos, que bien pudo costarles muy caro. Pero claro, cuando te das cuenta de que Sébastien Ogier fue el único capaz de recuperar el tiempo perdido al errar la monta en el primer bucle y que encima quedó segundo en la Power Stage montando un neumático con clavos, se te viene el alma a los pies.

Jari-Matti Latvala

Sacar conclusiones del Monte-Carlo siempre es precipitado, pero tampoco creo que sea casualidad que Jari-Matti Latvala siga un escalón por debajo de Ogier, apareciendo sólo cuando poco puede hacer por arreglar su rallye, o que Andreas Mikkelsen siga perdido con errores tontos. Así que si me dicen que esto es 2013, me lo creo... hasta ver sus rivales.

Si alguien me dice antes de empezar el Monte-Carlo que a Sébastien Ogier en el podio le acompañarían Bryan Bouffier y Kris Meeke, una de dos: me hubiera hecho muy, muy rico, o hubiera tomado por loco al autor de tal majadería. Pero así es el Monte.

El rallye de Bryan Bouffier fue simplemente espectacular. Lo "fácil" (extiéndanse esas comillas hasta el infinito) es acertar una monta de neumáticos. Pero que no se te vaya la cabeza viendo cómo Ogier te devora segundos en cada tramo, sobreponerte al hecho de tener que pedir notas prestadas en un tramo y aún así acabar segundo merecen continuidad, además de representar una buena bofetada a Citroën y Hyundai. No creo que exagere...

meeke mc14
El tercer escalón es llamativo, pero menos. Kris Meeke siempre ha sido un piloto rápido, pero pocos daban un duro por que llegara a Mónaco de vuelta. Y lo logró escoltado por el otro Citroën DS3 WRC oficial, el de Mads Ostberg, en cuarta posición. Creo que con eso ya han superado gran parte de las expectativas que muchos teníamos puestas en ellos, al margen de lo que el noruego pueda hacer en Suecia.

En M-Sport algo falla cuando las mejores actuaciones las protagonizaron un privado carrera por carrera como Bouffier y Robert Kubica, quien más que aprender a no chocar debe aprender a ir al 95% sin terminar en error: lo lógico es pensar en un accidente en los dos primeros tramos, cuando salió a fuego, no con la prueba ya más o menos encarrilada. Es cierto que Elfyn Evans hizo un buen papel para ser debutante, pero superar a Mikko Hirvonen (o luchar de tú a tú) en esas circunstancias no augura nada bueno para los de Malcolm Wilson...

Y ya que pasamos por Dovenby Hall abro paréntesis para hablar de Jaroslav Melicharek. Primero de todo: no se le puede culpar de la neutralización de la segunda pasada por el Turini. Un participante tiene derecho a cometer errores, sufrir problemas mecánicos (se quedó en tercera en el último bucle del rallye) y hasta a hacerlo mal. Pero que encima alguno le acuse de malo e indigno de abrir pista en un Monte-Carlo cuando acabó octavo, posición por la que yo he visto dar portadas en este país, es simple y llanamente hilarante. Dicho esto, no me extrañaría quedarnos de nuevo sin Noche del Turini en 2015.

hyundai mc14
No nos queda ya más remedio que comentar la breve actuación de Hyundai en el Monte-Carlo. Mientras que a Dani Sordo prefiero aprobarle ante la duda de qué hubiera podido hacer en el resto de la prueba, Thierry Neuville suspende clarísimamente por salir al primer tramo pasado de vueltas. Sólo puedo cruzar los dedos por que sea el primer paso de una transformación a lo Ogier en 2012.

En esas circunstancias se hace difícil valorar la valía del i20 WRC, pero yo me mojo: no soy tan optimista como otros. Sí, las montas de neumáticos condicionaron, pero si acertando la monta estuvo relativamente lejos de los Ford Fiesta WRC primero y de Jari-Matti Latvala con el Volkswagen Polo R WRC después no creo que podamos esperar por parte de los coreanos una lucha de igual a igual con los alemanes durante esta temporada.

Ah, por último toca ser el penúltimo en resaltar el rallye de Sébastien Chardonnet, cuyos vídeos publicados por aficionados en Youtube daban casi tanto miedo como los de Sébastien Ogier. Sin querer lanzar las campanas al vuelo antes de verle al volante del Citroën DS3 R5, pues la competencia en dos ruedas motrices aquí era relativamente floja, es destacable como un "niño pijo con pasta" ha pasado en cuatro años a ser la más firme promesa francesa...

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