En abril de 1989, Toyota dio vida a una serie de instalaciones con motivo de su 50 aniversario. Una de las más importante fue el museo de automovilismo que acoge, de forma permanente, hasta 140 coches de toda clase de tipos, orígenes y características. No estamos hablando, en absoluto, de un museo creado por la compañía para su propio regocijo y disfrute, sino de un museo creado para contar la evolución del automovilismo como parte fundamental de nuestra historia.
En los cerca de 47.000 m2 que ocupan los distintos edificios y sus inmediaciones, encontramos cuatro divisiones fundamentales a tener en cuenta a la hora de una visita. La primera de ella, en la primera planta, es la zona de los coches más simbólicos, aquellos iconos que han marcado una época. En segundo lugar, subiendo escaleras, una sección dedicada a los automóviles de origen americano y europeo. Ya en la tercera planta, nos encontramos con una muestra de algunos de los más famosos coches japoneses y, por último, en un anexo construido posteriormente, una recopilación de vehículos relacionados con un estilo de vida. Pero concretemos un poco más, ¿qué coches podrías ver en tu visita a Japón? ¿sabías que Leonardo Da Vinci esbozó ya en 1480 un primer "coche"? ¿un deportivo como regalo de la reina a Alfonso XIII?