Los expertos siempre nos han aconsejado no apagar un motor turboalimentado rápidamente tras un uso fuerte en autopista o carretera. Nos recomiendan mantener el coche a ralentí un par de minutos para permitir refrigerar el turbo y que el aceite siga circulando y enfriándose un poco.
Sin embargo, ahora el sistema Stop&Start de parada y arranque del motor de los coches modernos hace justo eso: apaga el motor cuando se detiene el vehículo para gastar menos combustible, sea éste turboalimentado o atmosférico. ¿Cómo se ha solucionado esta circunstancia?