La reducción en el consumo de combustible es una máxima que todos los fabricantes aspiran a mejorar año a año. Pero teniendo en cuenta que cada generación de motores pone más complicado a la siguiente mejorar las cifras, es necesario buscar otros medios de ahorrar combustible.
Entre las diferentes formas que hay de conseguirlo nos encontramos con reducir las pérdidas mecánicas de energía, conseguir una aerodinámica que minimice la resistencia al avance, el empleo de sistemas híbridos o la reducción de peso. Hoy vamos a hablar sobre esto último, pero nos vamos a centrar en cómo los asientos del coche pueden ayudar a reducir el consumo y, además, son una pieza que encierra mucho más de lo que parece bajo sus tapicerías.