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Ocho carreteras de la costa española por las que disfrutar conduciendo

Ocho carreteras de la costa española por las que disfrutar conduciendo
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Llega el buen tiempo y con él, las escapadas de fin de semana, los planes de vacaciones y las rutas para descubrir nuevos lugares. Nos vamos a ir de viaje por la costa española, recorriendo las carreteras más bonitas y parando en esos pequeños pueblos y ciudades con encanto donde pasar unos días. Pero tampoco evitamos las carreteras más exigentes, sinuosas y divertidas de conducir, y vamos a recorrerlas todas con nuestro Ford Fiesta ST.

Costas del Garraf (Barcelona)

Costa Garraf

La carretera comarcal C-246 —hoy integrada en el eje C-31— es conocida comúnmente en su tramo entre Casteldefels y Sitges como la carretera de las Costas del Garraf, por bordear la costa a lo largo del Parque Natural del mismo nombre. Aunque muy frecuentada en el pasado por los barceloneses que querían escapar a la acogedora Costa Dorada, hoy está en desuso en favor de la C-32 o incluso de la AP-7.

Sin embargo, la carretera conserva aún buena parte de su mística con los turistas (playas escondidas, festival de cine, ambiente…) y son muchos los que se atreven a recorrer esta sinuosa carretera y pararse en algunos de los muchos miradores al mar que salpican el tramo. Parada obligatoria es también el bonito pueblo encalado de Garraf, que acoge el maravilloso Celler Güell, que sí, fue encargado por el famoso industrial Güell —el mismo del parque— y diseñado también por su arquitecto de cabecera, Gaudí.

La última etapa es Port de Aiguadolç, donde se celebra el Festival de Cinema Fantàstic, y la propia Sitges, donde se hace imprescindible tomar unas instantáneas en el Racó de la Calma.

Costa Oriental de Cantabria

Playa De Laredo Cantabria

La Costa Oriental de Cantabria se encuentra bordeada por la N-634, una carretera que recorre abruptos acantilados y que ofrece maravillosas vistas en todo su recorrido. Esta vía, también en desuso por la construcción de la autovía A-8, sirve aún de unión de las maravillosas localidades que se asoman al Cantábrico, y a las larguísimas playas que caracterizan toda la zona.

La mejor opción es partir desde Castro Urdiales, localidad con más de 2.000 años de historia en la que merece demorar la marcha para visitar su importante patrimonio (la iglesia gótica de Santa María, el puente romano, el castillo…) o sus tranquilas e impolutas playas. Pero una vez emprendamos la marcha por la N-634, bordeando la costa, debemos hacer un alto en la pequeña localidad de Oriñón, donde su ría desemboca en el mar bordeando una espectacular playa de más de 2 km de longitud de arena fina.

Esta playa puede quedarse pequeña ante los 5 km de la playa de La Salvé, en Laredo. Aunque también podemos disfrutar de su casco antiguo, la Puebla Vieja, declarado Conjunto Histórico–Artístico.

Pero aún hay más, porque si te quedan ganas de carretera, siempre puedes continuar hasta Bárcena de Cicero y tomar allí la CA-241. Conocida como “la carretera de los puentes”, cruza el Parque Natural de las Marismas hasta llegar a Santoña, ciudad donde podrás respirar el ambiente marinero más tradicional y auténtico.

La Costa del Sol (Málaga)

Costa Del Sol

La Costa del Sol tenía un protagonista claro antes de la llegada de las grandes autovías: la carretera nacional N-340. Por esta carretera —que originalmente unía Cádiz con Barcelona—, llegaban los miles de turistas extranjeros que veraneaban en las distintas localidades costeras de la provincia de Málaga.

Hoy quedan tramos de la N-340 que aún no han sido sustituidos por la A-7, y que recorre playas y cruza paseos marítimos de localidades tan turísticas como Estepona, Marbella, Fuengirola o Torremolinos. Pero también podemos cruzar Málaga y llegar hasta Nerja, famosa desde los años 80 por ser el lugar de rodaje de la mítica serie "Verano Azul". Precisamente la N-340 pasa junto al monumento que la recuerda: el Barco de Chanquete.

A Guarda – Baiona (Pontevedra)

A Guarda

Casi 30 km constituyen este tramo de la PO-552 entre estas localidades costeras. Se trata de un trayecto con pocas curvas, que guarda toda la magia de costa gallega, con tramos que bordean los acantilados con el mar golpeando furioso. Tanto, que esta carretera ha tenido que ser cortada a menudo por el fuerte oleaje.

Partiendo de A Guarda dirección norte, podremos pararnos en alguno de las muchas áreas de descanso desde donde podremos contemplar con calma el litoral y el océano. Pero quizás quieras pararte en Oya, pequeña población que guarda el magnífico Monasterio de Santa María, de estilo barroco.

Pero si continuamos directos, ya cerca del final de nuestro trayecto nos podemos encontrar por fin algunas curvas amplias donde poder desperezar un poco el Fiesta ST. Ya en Baiona hay mucho que ver: la réplica de la carabela La Pinta, en el puerto; la fortaleza y el parador que se encuentra dentro de su recinto amurallado; o la Virgen de la Roca, un excepcional balcón natural desde donde contemplar la bahía de Baiona y las Islas Cíes.

Costa del País Vasco

Pais Vasco

La costa vasca es una de las mejores rutas que puedes hacer, no solo por las impresionantes vistas de abruptos acantilados, playas, ríos… sino también por sus acogedores pueblos y su archiconocida gastronomía. De hecho, si empiezas tu trayecto en Zarautz, al oeste de Donostia por la AP – 8, puedes visitar —si tu economía te lo permite— el restaurante del famoso Karlos Arguiñano. Desde allí, si tomas la N-634 en dirección oeste, podrás recorrer la sinuosa y escarpada costa y visitar un sinfín de hermosos pueblos, como Guetaria, Zumaya o Deva.

Desde ese punto, puedes continuar por la costa a través de la GI-638 y la BI-3438 (ya en Vizcaya), donde podrás disfrutar de villas pesqueras de calles adoquinadas y coloridas casas que miran al mar, como Motrico, Ondarroa o Lekeitio. Continuar hasta Bilbao es cosa tuya, la costa del País Vasco es ideal para disfrutar al volante y parece no tener fin con tantos y tantos puntos donde merece la pena pararse.

Camino del Cid por Castellón

Burriana

El Camino del Cid es una ruta turística basada en el periplo que según la obra literaria el Campeador realizó por ocho provincias españolas. La ruta alcanza el mar en su tramo por Castellón, y recorre la luminosa costa valenciana de aguas limpias y transparentes que Sorolla se empeñó en reflejar en sus obras.

Desde Burriana, localidad conocida por su playa de El Arenal —la del festival—, podemos poner dirección sur bien por la A-7 bien por la N-340, no sin parar en Nules, donde podemos visitar sus bunkers de la Guerra Civil. Ya llegando a Almenara, pueblo de importante legado histórico, tampoco debemos dejar de lado la posibilidad de visitar las lagunas del Parque Natural del Estanys.

Lanzarote

Lanzarote

La isla más oriental del archipiélago canario es ideal para recorrerla en coche. De poco más de 800 metros cuadrados de superficie y con tan sólo 71 kilómetros entre sus puntos más alejados, podrás disfrutar de sus vistas al mar casi desde cualquier punto de la isla. Formaciones volcánicas, escarpados acantilados y naturaleza salvaje caracterizan cualquier trayecto por la costa.

En concreto, puedes tomar la LZ-1 desde el encantador puerto pesquero de Órzola hacia el sur, atravesando por la costa oriental el malpaís del volcán de La Corona, hasta Jameos del Agua, gruta de origen volcánico y cuyas playas de alrededor son un paraíso para los surfistas por sus fuertes corrientes de aire. De ahí hasta Arrecife, la capital de la isla, podemos hacer un alto en cualquiera de los pueblos de costa, como Punta Mujeres, Arrieta, Charco del Palo… y disfrutando de los paisajes volcánicos que se alzan frente al mar.

Y una vez llegados a Arrecife, podemos continuar bordeando la costa por la LZ-40, que nos llevará hasta Puerto del Carmen, la localidad más turística de la isla por sus inigualables playas. La LZ-2, en cambio, nos hará cruzar la isla para enfilar el Fiesta ST por la costa occidental hasta Playa Blanca, en el extremo sur de la isla, desde donde incluso podemos vislumbrar la silueta de Fuerteventura. Es cuestión de elegir.

Cap de Formentor (Mallorca)

Formentor

Espectacular carretera que se adentra en la península de Formentor, al norte de la isla de Mallorca. Parte de la Ma-2210, muy cerca de la hermosa localidad de Pollença, que ya de por sí merece una visita y bien podría servirnos de punto base para la ruta. De ahí hasta Cap de Formentor son unos 20 kilómetros, aunque la carretera que nos ocupa son poco más de 13.

Se trata de una espectacular carretera llena de curvas que bordean acantilados de más de 300 metros de caída y sortean pendientes que pondrán a prueba lo mejor de la mecánica del Fiesta ST (el punto más alto de la península, Fumart, está a 384 m de altura). Por el camino, puedes pararte en alguno de los vertiginosos miradores, no aptos para cardíacos. El más conocido es el de Mal Pas, desde donde incluso es posible vislumbrar la costa de Menorca, al este.

Al final del camino aguarda Cap de Formentor, el extremo más septentrional de la isla, donde se alza un faro datado de 1863 y cuya construcción no estuvo exenta de visicitudes. Sin duda se trata del lugar más visitado de toda la ruta, y constituye un punto ideal para observar el mar, las aves marinas y la propia costa de Mallorca.

Imágenes | iStock/RossHelen, iStock/Bareta, iStock/acongar, Wikimedia/Carlos Corzo, Pixabay/rosenmascara, Wikipedia/GarrafCoast,Wikipedia/Dani, Wikipedia/Gaztelugatxe, Wikimedia/Burriana, Wikimedia/Bert, Wikimedia/FrankVincentz, Turismo de Extremadura

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