Los chinos personalizan su red de transporte arrancando y replantando las paradas de autobús

Los chinos personalizan su red de transporte arrancando y replantando las paradas de autobús
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Hace algunos años gracias a la nuevas tendencias de integración entre usuario y medios de comunicación se popularizaba el término "web 2.0" para denominar un nuevo nivel de interectividad en el que el público es capaz de, por ejemplo, personalizar sus contenidos. Pues bien, a día de hoy, podríamos aplicar esa misma definición para tratar de explicar un fenómeno que comienza a multiplicarse en China: el "transporte público 2.0".

Los chinos, al igual que los habitantes de Helsinki, han ideado un sistema para conseguir acercar las paradas de autobús a sus domicilios. No obstante, mientras los finlandeses se basan en el desarrollo de un versátil software capaz de indentificar infinitud de combinaciones y rutas, y ofrecer la mejor alternativa al usuario haciendo posible que el autobús público paré en la propia puerta de casa; los chinos han optado por una medida más tradicional: arrancar las paradas y recolocarlas a su gusto.

Ocurre que en varias localidades, como Xiaozuo, este tipo de modifaciones vandálicas en las rutas de autobuses tienen más sentido para los habitantes de la región que para las autoridades. Estas tratan de combatir el fenónemo como pueden. No obstante, les resulta harto complicado, ante la masificación que se está viviendo.

China Autobus

Hay que señalar que en China el autobús no es precisamente un medio de transporte minoritario, sino el principal e imprescindible modo que tienen de moverse sus habitantes, especialmente en zonas rurales.

Con todo, el debate que se ha generado entre los implicados en este juego es bastante interesante. Por una parte, coinciden con que muchos de los que cambian las paradas de bus de lugar son mayores que encuentran nada conveniente que no se haya pensado en ellos a la hora de establecer los recorridos, obligándoles muchas veces a desplazarse en malas condiciones.

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Por otra parte, las autoridades apelan al civismo, amenazando a los que se atrevan a seguir haciendo esto, y recordando que este tipo de cambios personalizados crean confusión. Los que tienen verdaderamente estos sentimientos son los conductores de autobuses, que de la incertidumbre terminan a menudo sometiéndose a la democracia de la nueva localización de la parada. De hecho, declaran que es realmente complicado evitar esta moda.

Y es que, en el fondo, ese es el dilema: ¿demobusocracia o vandalismo?. Es complicado de discernir. ¿Quién no se ha encontrado alguna vez con alguna parada de autobús en mitad de la nada, mientras que en otra zona, superpoblada, tenemos que caminar? Y extendiendo la cuestión, ¿quién no se ha quejado alguna vez de la modificación y/o reducción de horarios de líneas?

Otro tendencia linguistica muy popular nos ha dado la palabra smartcities, ciudades sometidas al criterio de la eficiencia energética mientras que sus ciudadanos disfrutan de una más amplica y personalizada oferta de servicios de transporte. Por lo que se ve, algunos chinos se demuestran smarter a la fuerza.

Vía | The Wall Street Journal
Imagen | h.koppdelaney En Motorpasión Futuro | Kutsuplus: el servicio de autobús a la carta de Helsinki, ¿Cómo será nuestro próximo coche? (parte 2) El coche compartido no es una opción real para los españoles

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