
Corría el año 1984 cuando uno de los responsables del departamento de desarrollo de Jaguar pensó en un superdeportivo que pudiera rivalizar con los superdeportivos más modernos y veloces de la época como el Ferrari F40, el Lamborghini Diablo, el Bugatti EB110 o el Porsche 959.
La marca británica ideaba un deportivo de altos vuelos con tracción a las cuatro ruedas, un potentísimo V12 de más de 500 CV en posición central y un sistema de suspensión muy complejo y avanzado para la época. Se estaba forjando una leyenda, el Jaguar XJ220 que este mismo año cumple veinte primaveras.
Con la pérdida de independencia de la compañía, adquirida por Ford en 1988, el proyecto de Jaguar no pasó por su mejor momento y tuvo que ceñirse a algunos recortes de presupuesto. ¿Consecuencias? Finalmente el XJ200 sería “algo diferente” a la idea inicial.





