
Dos semanas es el tiempo en el que hemos tenido dos incidentes en el que los implicados han sido bólidos de Fórmula 1 y gente a pie. Imágenes que acongojan, que se han quedado en poco para lo que podían haber sido y sobre todo suerte, suerte a paladas. También es una lección para todos, no os pongáis nunca en el camino de un Fórmula 1 enfurecido.
Los protagonistas de estos dos vídeos todavía deben estar rezando a la divinidad en la que crean, y el primero de ellos todavía está dando gracias a Bern Mayländer por ralentizar la carrera. Si de pequeños hubiesen aprendido bien a cruzar por los pasos de cebra, nos hubiesemos evitado estos sustos….
El primero de los vídeos tiene como protagonista a uno de los comisarios de pista del pasado GP de Canadá. Durante una de las muchas vueltas que se estaban dando tras el Safety Car conducido por Bern Mayländer, los comisarios entraron a pista a limpiar de piezas de fibra de carbono el asfalto. Mostraron muy poca cabeza, cruzando dos de ellos el “trenecito” de coches que todavía no había dejado de pasar.







