
La velocidad se ha convertido, por encima de cualquier otro factor, en el caballo de batalla de la DGT. Es uno de los factores más controlados, entre otras cosas porque es fácil de medir de forma masiva (ningún guardia civil me ha siquiera preguntado alguna vez, si llevaba las ruedas con las presiones adecuadas al llevar el coche cargado en un viaje, por poner un ejemplo).
Pues bien, según un estudio de la UE, a los españoles nos gusta apretar el acelerador más de la cuenta, las cosas como son. De hecho el 57% de los conductores supera los límites permitidos en las autopistas en España, mientras que el 53% lo hace en las carreteras convencionales.
Además el informe sitúa a España a la cabeza del ranking de velocidades medias más altas de la UE, con 122 kilómetros por hora, por encima incluso de países en los que los límites de velocidad son más elevados o incluso inexistentes.




