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Peaje en Madrid

En menos de un mes, la red de autopistas de peaje ha recibido cuatro puñetazos directos a la mandíbula. Aunque el Gobierno, Ministerio de Fomento mediante, siga empecinado en apoyarlas e incluso en proyectar nuevas carreteras de peaje, el hecho ya está más que confirmado: el actual sistema de carreteras de peaje no funciona. Y lo corroboran la quiebra de tres de las principales radiales de peaje de Madrid junto a la entrada en concurso de acreedores de un tramo de la AP-7.

Las carreteras que se acaban de declarar en quiebra son la R-3 (Madrid-Arganda del Rey), la R-5 (Madrid-Navalcarnero) y hace unos días la R-4 (Madrid-Ocaña) y la AP-36 (Ocaña-La Roda). Por su parte la AP-36 autopista parte de la AP-7 que une el trayecto Cartagena-Vera de la que ya os decíamos hace unas semanas que estaba en pre-concurso de acreedores ya ha pasado finalmente al concurso de acreedores.

Las dos primeras, construídas y explotadas por el consorcio Accesos de Madrid SA (Abertis, Sacyr y ACS) se han puesto bajo la gestión del Ministerio de Fomento al adeudar conjuntamente 666 millones de euros. La R-4 por su parte cuando quebró hace dos semanas acumulaba 574 millones en deudas. Y para acabar con las cifras de escándalo, la recién concursada AP-36 tenía deudas por valor de 522 millones de euros, mientras que el tramo de la AP-7 sumaba 550 millones de euros en deudas. Más de 1.700 2.300 millones de euros en carreteras quebradas en solo un mes.

No acaba ahí la cosa, porque todavía queda una autopista al borde del abismo.

Presentación de la RM-1

Es el caso de la autopista de peaje M-12 de Madrid que une la M-40 a la altura del parque Juan Carlos I con la A-1 a la altura de Alcobendas. La constructora que la explota, OHL, ha declarado deudas por valor de 200 millones de euros, por lo que la quiebra podría ser inminente. No tiene visos de mejorar su situación por la caída del tráfico y por tanto de los ingresos.

Otra cuestión es la del coste de las expropiaciones, que se dispararon tras la intervención de la justicia, ya que el precio de expropiación inicial era bajo y se cometió más de una irregularidad. Los agraviados protestaron y se les dio la razón, así que el coste proyectado quedó fuera de control.

La red de carreteras de peaje que hay en España es el resultado de proyectos megalómanos y poco estudiados. Lejos de la realidad, los políticos tiran autopistas de peaje imaginarias desde sus despachos, despilfarrando dinero público en trayectos sin usuarios. Dinero que sería mucho mejor recibido por ejemplo en el mantenimiento y mejora de las vías ya existentes. Y no, colocar peajes no es una mejora de las vías.

Ya van cinco seis autopistas de peaje quebradas, la AP-41 y estas cuatro cinco. ¿Qué pasaría si simplemente se dejase a las concesionarias quebrar y se cerrasen los accesos con bloques de hormigón? ¿y si se nacionalizasen esas carreteras de peaje que no funcionan? ¿hay alguna carretera de peaje que funcione de verdad?

Demasiadas preguntas y yo de momento solo encuentro una respuesta: siempre paga el conductor aunque no use los peajes. Es vuestro turno ahora en los comentarios, pido con antelación tranquilidad y os recuerdo que la temática de Motorpasión son los coches y lo relacionado con ello, para hablar de política hay otros sitios más apropiados.

Fotografías | Flickr (I y II)
Vía | 20 Minutos (I y II)
En Motorpasión | El Gobierno plantea construir dos nuevas carreteras de peaje

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