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Norton vuelve a la Isla de Man

Aunque la legendaria compañía británica ya había vuelto a la actividad con la producción de la renovada Norton Commando 961 hace un par de años, es ahora cuando han decidido volver a la competición. No lo harán, como venían contando algunos rumores, con un equipo en MotoGP sino que han invertido parte de su presupuesto para buscar, de nuevo, la victoria en unos de los lugares que más Nortons ha visto pasar: el Tourist Trophy de la Isla de Man.

La idea suena como una sinfonía para todos aquellos que conocen la historia de la isla, de sus pilotos, o de la marca. Pero desafina cuando lees que lo harán con una moto que, sinceramente, tiene más bien poco de Norton. El motor corresponde al de la Aprilia RSV4, el chasis lo construye Spondon (en manos de Norton, todo sea dicho) y monta suspensiones Öhlins acompañado de lo mejor de Brembo para el sistema de frenado. Es, en verdad, un prototipo muy cercano al concepto que se tendría de CRT en MotoGP.

Explica Stuart Garner que con la actual situación económica resulta inviable un proyecto en MotoGP y que tardarían al menos tres años en tener un motor competitivo desarrollado desde cero. Además, su principal objetivo sigue siendo el mercado de las motos de calle, donde destinan la mayor parte de su presupuesto.

Visto así, el plan parece mejor pensado de lo que parecía al principio. El logotipo de Norton volverá a lucir bajo el sol de la Isla de Man mientras buscan volver a hacer historia en tan legendario trazado. Su nombre sonará otra vez en la megafonía y se verán en las clasificaciones entre las decenas de motos japonesas. Una estrategia de marketing con el objetivo de posicionar a Norton de nuevo en la actualidad del mundo de las dos ruedas.

Siguiendo con mitos, leyendas e historia nos vamos hasta la Ducati 916. ¿Por qué? Pues porque Luis nos contó esta semana el “Dolorpasión” que se vio obligado a hacer Borgo Panigale al bello diseño de Massimo Tamburini para comercializar sus motocicletas en Australia.

Ducati 916 Australia

La ley de aquel momento obligaba a las motocicletas a que los faros fueran simétricos, no tanto en el sentido estético, que así eran, sino que las luz de cruce y de carretera se encontraban cada una en un faro distinto de la obra de Tamburini. Llegados a este punto y obligados a rediseñar el frontal de semejante belleza Ducati tuvo que incorporar un sólo faro que “luce” tal como veis en las fotos. Si esto no es un Dolorpasión en toda regla que venga Javier y lo demuestre.

Más información | Motorpasión Moto
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