Hemos conocido el Toyota GR GT: el coche que Toyota no necesitaba fabricar promete pasar a la historia como uno de los mejores superdeportivos de todos los tiempos

•  He estado casi en exclusiva con el esperado Toyota GR GT y te cuento qué me ha parecido. 

• Es posiblemente el coche más especial de la historia de Toyota, y te cuento por qué. 

Toyota GR GT 2026
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Héctor Ares


Después de muchos años de ver prototipos camuflados rodando en Nürburgring Nordschleife y de que hace unos meses se hayan descubierto las imágenes definitivas y oficializado los primeros datos de su gran trinidad formada por los Toyota GR GT, GR GT3 y Lexus LFA Concept, Toyota reunió a un grupo muy reducido de creadores de contenido y periodistas internacionales para enseñar por primera vez su nuevo deportivo. Entre todos los asistentes únicamente estábamos tres españoles. Eso me permitió observar el coche con calma, analizarlo en detalle, sentarme dentro y descubrir detalles que difícilmente se aprecian en las fotografías oficiales.

Y precisamente ahí entendí cuál es la verdadera importancia de este modelo.

"Parece un coche de carreras al que alguien ha decidido poner matrícula.” Esa fue la primera idea que me vino a la cabeza cuando bajamos las escaleras de los cuarteles generales de Toyota en Reino Unido y ante nosotros apareció el nuevo Toyota GR GT, separado por un biombo de su hermano de competición el GT GT3.

Toyota GR GT 2026

Porque el GR GT no es simplemente otro deportivo para ampliar la gama GR. Es probablemente el proyecto más ambicioso de Toyota desde el Lexus LFA. El coche que debe demostrar hasta dónde puede llegar Gazoo Racing cuando desarrolla un vehículo sin las limitaciones habituales de un modelo de gran volumen.

No pretende ser un deportivo racional. Quiere ser un icono, un coche que pase a la historia igual que lo hizo el LFA o el mítico Toyota 2000GT. Y estando como están las cosas hoy en día en cuanto a regulaciones, solo Toyota puede hacer algo así. 

Un coche desarrollado más en los circuitos  que en los estudios de diseño

Toyota GR GT 2026

Toyota lleva años construyendo esta historia. Primero llegaron las victorias en Le Mans con el GR010 Hybrid. Después dominaron el Mundial de Rallyes. Más tarde conquistaron el Dakar. Mientras tanto, comenzaron a aparecer misteriosos prototipos rodando en Nürburgring bajo la silueta de un Lexus que escondía una plataforma completamente nueva.

Durante mucho tiempo todo fueron rumores. Que si sería el nuevo Toyota Celica. Que si sustituiría al Lexus RC F. Que si sería el sucesor espiritual del LFA. Que si escondería un nuevo V8 desarrollado específicamente para competición. Incluso se especuló con que sería un nuevo MR2.

Ahora ya sabemos que algunos de esos rumores iban bastante bien encaminados, y otros no tanto. El Toyota GR GT nace como la versión de carretera de un proyecto concebido desde el principio para competir en la categoría GT3. Y eso cambia completamente su filosofía respecto a la mayoría de deportivos actuales.

Toyota GR GT 2026

Aquí no se ha diseñado primero un coche de calle para después convertirlo en coche de carreras. Ha ocurrido justo al revés, y después de haberlo visto en persona e incluso sentarme en él, creo que es algo que se percibe desde el primer vistazo.

Olvídate de las fotos, en persona resulta muchísimo más espectacular

Hay coches que ganan cuando los ves en directo. Y luego está el Toyota GR GT. Las fotografías oficiales transmiten que estamos ante un gran turismo elegante, con un capó interminable y una zaga muy musculosa. Pero cuando lo tienes delante cambia completamente la percepción.

Lo primero que sorprende es lo extremadamente bajo que resulta. Está literalmente pegado al suelo. La cintura queda muy cerca de la altura de la cadera de un adultode 1,75 como yo, y el techo parece rozar el metro veinte. Eso hace que todas las proporciones resulten mucho más radicales de lo que imaginaba.

Toyota GR GT 2026

El frontal parece interminable. Es un capó extremadamente bajo y plano. Los pasos de rueda sobresalen con muchísima fuerza y utilizan esas aberturas que permiten extraer el calor excesivo de esa zona tan crítica cuando se rueda en pista con un coche así. 

El habitáculo queda muy retrasado, casi apoyado sobre el eje trasero, recordando a deportivos de motor central delantero como el Mercedes-AMG GT o el Ferrari 12Cilindri, aunque con una personalidad completamente distinta.

Todo transmite competición. No hay una superficie gratuita. No hay un pliegue decorativo. Tampoco hay, salvo las ópticas delanteras, similitudes de diseño con el resto de la gama Toyota. Un aire al RAV4 si se puede adivinar. Nada más. Es más, me llama la atención que no aparece por ninguna parte ni en el exterior ni en el interior el logotipo de Toyota ni la palabra Toyota. Solo GR.  

Toyota GR GT 2026

Cada toma de aire parece responder a una necesidad aerodinámica. Cada nervadura parece tener una función. Y precisamente ahí reside buena parte de su atractivo. No intenta impresionar mediante adornos, de hecho la aerodinámica queda perfectamente escondida bajo su estilizada y contundente carrocería. 

Quiere impresionar por su desarrollo de ingeniería, y aunque no tenemos todavía todos los datos sobre él, el hecho de que sea el primer Toyota de toda la historia que utiliza un chasis completamente de aluminio, es buen indicador de que se ha hecho una gran labor en este sentido. 

El detalle que más me llamó la atención

Después de varios minutos rodeándolo empecé a fijarme en pequeños detalles. Las enormes salidas de aire detrás de las ruedas delanteras. La forma en la que el flujo de aire continúa hacia los hombros traseros. El tamaño del difusor, que queda muy integrado en una trasera extremadamente corta. 

Toyota GR GT 2026

Las dimensiones de las vías. Todo parece pensado para generar apoyo aerodinámico antes que para buscar una imagen espectacular. Es exactamente la sensación que transmite un coche de carreras cuando lo ves fuera de su contexto, fuera de un circuito. 

Todo esto me resulta especialmente llamativo en una época en la que muchos deportivos recurren a soluciones visualmente agresivas pero poco funcionales. Hemos visto como un Porsche 911 GT3 y un GT3 Touring rinden exactamente igual, uno con alerón y otro sin él. 

Aquí sucede justo lo contrario. La estética parece una consecuencia de la técnica, y eso no puede gustarme más. 

Un interior que no busca impresionar con lujo, sino con una posición de conducción a la antigua usanza

Toyota GR GT 2026 interior

El habitáculo sigue exactamente esa misma filosofía. No pretende competir con el refinamiento de un gran turismo de lujo. Tampoco intenta parecer futurista.

Todo está orientado hacia el conductor. Me siento dentro y compruebo que la posición de conducción es muy baja, con las piernas extremadamente estiradas. Los mandos quedan muy próximos.

Los asientos Recaro Podium con estructura de fibra de carbono y tapizado bicolor, aplicado el negro al asiento del conductor y el rojo al del copiloto, me parecen un acierto absoluto. 

Toyota GR GT 2026 interior

La sensación es la de estar sentado dentro del coche y no encima de él. Esa es probablemente una de las mejores noticias, porque demuestra que Toyota sigue entendiendo que un deportivo debe construirse alrededor de quien lo conduce.

Mucho más que un V8 híbrido

Durante la presentación fue inevitable hablar de la parte técnica. De hecho, desde Japón llegaron los ingenieros encargados de los tres proyectos, el GR GT, el GR GT3 y el LFA Concept para contarnos en primera persona todo sobre ellos. Incluso estuvo con nosotros Kobayashi, el piloto de Toyota en el WEC y Vicepresidente de Toyota GR. 

Toyota confirmó que el GR GT utilizará un nuevo V8 biturbo hibridado desarrollado junto al programa GT3.

Toyota GR GT 2026 motor

Pero lo realmente interesante no son los más de 650 CV anunciados. Lo importante es todo lo que rodea a ese motor. La colocación muy retrasada del bloque. Lo bajo y plano que es. 

La transmisión transaxle construida en fibra de carbono. El reparto de pesos. La obsesión por rebajar el centro de gravedad es patente en todos los detalles que rodean a este coche tan especial, tan único y tan emocionante para los tiempos que corren. 

Son decisiones propias de un fabricante que ha diseñado primero un coche de competición y después ha pensado cómo adaptarlo a la carretera. Y eso explica por qué transmite unas sensaciones tan diferentes incluso estando completamente parado.

Mi primera conclusión

Toyota GR GT 2026 trasera

Salí de la presentación con una sensación muy clara: Toyota no necesitaba fabricar este coche.

No existe ninguna razón comercial que justifique desarrollar un deportivo tan complejo en un mercado dominado por los SUV y la electrificación y en el que ellos son los claros líderes en todo el mundo

Precisamente por eso resulta tan especial. Porque demuestra que Gazoo Racing sigue creyendo que un automóvil también puede emocionar, inspirar y convertirse en un escaparate tecnológico.

Toyota GR GT chasis

Todavía queda tiempo para conocer su versión definitiva y, sobre todo, para conducirlo. Tampoco sabemos cuantas unidades piensan producir y cómo las repartirán globalmente entre las diferentes regiones. Ni siquiera se sabe si llegará a venderse a través de los concesionarios oficiales o se utilizará otra vía para llegar a sus potenciales clientes. 

Tampoco sabemos que precio podría tener. Se especula con unos 250.000 euros, lo cual lo convertiría como es de esperar en el Toyota más caro de toda la historia. Pero después de verlo en persona tengo la impresión de que Toyota no está preparando simplemente un nuevo deportivo.

Está preparando el coche que definirá su imagen durante la próxima década, y si dinámicamente consigue transmitir la misma personalidad que transmite en parado, estaremos hablando de uno de los lanzamientos más importantes de los últimos años.

Gracias Toyota. Gracias Morizo. Una vez más. 

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