Una botella de agua te puede prender fuego al coche: si lo dejas al sol el efecto lupa puede alcanzar 400ºC

Una botella de agua te puede prender fuego al coche: si lo dejas al sol el efecto lupa puede alcanzar 400ºC
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Tu coche aparcado al sol en verano, cuando se superan los 30ºC, supone que el habitáculo coja una maravillosa temperatura nivel las grietas del Monte del Destino en Mordor. En olas de calor como la que estamos viviendo este junio, si caen 39ºC fuera, el interior puede superar los 60ºC, según la DGT.

Esto afecta a lo que podamos dejarnos dentro del coche. Latas de refresco, mecheros, aerosoles... Pero también una botella de agua llena: parece inofensiva, pero puede acabar incendiando tu coche.

Que una botella de agua incendie el asiento no es algo que esperes, pero ha ocurrido

Las altas temperaturas pueden provocar situaciones muy locas, y peligrosas, dentro de un coche. Por ejemplo que un bote de laca tirado en el asiento trasero se propulse contra el parabrisas. Esto ha pasado. Con un aerosol tiene cierta lógica, como también que un mechero explote por el calor. Pero, ¿una botella de agua?

Efecto lupa. Es habitual que en verano llevamos una botella de agua en el coche, de hecho se recomienda para que nos vayamos refrescando. El problema es dejarla dentro cuando no vamos conduciendo. Aunque no ocurrirá siempre, ni tampoco con todas las botellas, como explica Departamento de Bomberos de Midwest City. La clave es que se den las condiciones suficientes para genere el conocido como 'efecto lupa'.

Primero, debe ser una botella traslúcida (algo habitual en cualquiera de plástico que compramos en la gasolinera o el supermercado). Segundo, debe estar llena (total o parcialmente) de un líquido transparente, estando el agua a la cabeza en este supuesto.

Esto, sumado a la curvatura de la botella, y a los propios cristales del coche, permite que un haz de luz (con su consiguiente calor) acabe concentrándose en un punto. "Ese haz puede superar los 400ºC en una superficie más oscura en cuestión de segundos. Esa temperatura es suficiente para provocar un incendio", advierte David Richardson, portavoz del mencionado Departamento de Bomberos.

Por superficie más oscura entiéndase los asientos (de cuero o tela) o el salpicadero, normalmente de plástico: materiales que  pueden ser inflamables si se aplica sobre ellos el calor suficiente. Ellos lo demuestran con un papel oscuro y sin ventanas de por medio. Es cierto que las lunas del coche tienen protección de los rayos UVB y UVA, sobre todo en los modelos más modernos, pero aún así, la luz pasa.

Un almuerzo que casi acaba en llamas. El resultado es que ese haz de luz concentrado, acabe por crear un pequeño agujero inflamado, que puede ir extendiéndose. Y, si trascurre el tiempo suficiente, incendiarse. Lejos de ser algo hipotético, ha ocurrido. Aunque el conductor se dio cuenta a tiempo. Dioni Amuchastegui, técnico de baterías de Idaho Power, estaba en la furgoneta almorzando tranquilamente un caluroso mes de julio cuando apreció humo bajo la consola central.

Rápidamente encontró el origen: la botella de agua sobre el asiento. Al moverla, vio como se habían formado dos pequeños agujeros en combustión sobre el cojín. Tras aquello, hasta publicó un vídeo explicándolo en la página de Facebook de su empresa. Vídeo que posteriormente reposteó el Departamento de Bomberos de Midwest City, lanzando una advertencia sobre ello.

Moraleja: aunque se deben dar una serie de variables, no dejes una botella de agua llena o medio llena en el coche ya sea en los asientos, el salpicadero o incluso los bolsillos puertas y asientos. Además de convertirse en absoluto magma imbebible, puede acabar con tu coche en llamas.

Imágenes | Pexels, Dioni Amuchastegui en Facebook

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