Cómo hacer un 'detailing' completo al coche nivel experto

Cómo hacer un 'detailing' completo al coche nivel experto
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Pocos estímulos embriagan más a un amante del motor que el primer olor (lo que se conoce de forma más mundana como olor a coche nuevo) o los reflejos en la carrocería de un modelo recién salido del concesionario. ¿Es factible revivir esa primera experiencia?

Una vez se suceden meses y años, las superficies del exterior y el interior del vehículo van sufriendo las inclemencias de la conducción. Es inevitable y supone un signo del transcurso del tiempo.

Al igual que es complicado pedir a un niño pequeño con ropa limpia que no se agache o arrastre para jugar con sus amigos por el suelo del parque, no es posible detener el impacto de las nubes de insectos estivales contra el frontal. Pero sí hay una alternativa a ese "destrozo": el detailing.

Hablamos de ir un paso más allá de dejar a nuestro querido vehículo a su suerte en un túnel de lavado. El detailing supone un proceso de limpieza y lustre en profundidad, tratando de devolver esa presencia primigenia de coche nuevo.

Poco necesitaremos para ello: algo de tiempo y dedicación, junto a productos idóneos como los que ofrece Motul en su gama Car Care.

Enemigos íntimos en la limpieza de un coche

Coche Sucio

Antes de entrar de lleno en el detailing, conviene recordar a qué enemigos nos enfrentamos. Veámoslos uno por uno.

Insectos y residuos orgánicos

La naturaleza y el medio ambiente merecen el mayor de nuestros respetos y cuidados. Sin embargo, contiene múltiples elementos que atacan sin piedad a nuestro vehículo. Los insectos son, sin duda, los más comunes y resistentes a la hora de afrontar la limpieza. Por eso, Motul cuenta con un pulverizador y limpiador especial para despegar estos invitados no deseados y otros restos orgánicos.

Y es que la naturaleza desprende muchos más peligros. Entre los más famosos están las resinas, el polen o los excrementos de aves. Mientras que las primeras se adhieren sin remedio, los últimos resultan especialmente ácidos. Lo ideal es no demorar la limpieza porque pueden corromper la pintura.

Arena y salitre

Una de las enemigas juradas de las carrocerías en las zonas costeras es la arena. Parece un adversario omnipresente, pues se cuela por casi cualquier rendija o hueco y también se adhiere a la superficie. Nos obliga a que prestemos mucha atención para retirarla antes de frotar durante la limpieza y no correr el riesgo de rayar la superficie.

Grasas

Suciedad Coche

Grasas y aceites constituyen una de las más preciadas savias en el interior de los vehículos. Desafortunadamente, parte de las mismas acaba en el firme y, de este, a la carrocería. Como resultado, tendremos manchas o pegotes complicados de eliminar. En este sentido, un buen aliado podría ser un champú de calidad y secado rápido capaz de dejar tras su aplicación una capa protectora.

Canción de hielo y fuego sol desmedidos

Las condiciones climatológicas extremas no sientan nada bien a la pintura. La exposición prolongada al sol durante grandes periodos de tiempo deteriora el barniz. De este modo, va perdiendo el brillo de su juventud y envejeciendo la imagen del coche.

Para paliar este efecto al mismo tiempo que aseamos el exterior, encontramos esprays limpiadores concebidos para reavivar los colores y brillos, como Brillo Express de Motul.

En el otro extremo de la balanza, el frío extremo y las heladas son también valerosos enemigos de la pintura. Esto es así, sobre todo, en zonas donde las heladas obligan a arrojar sal en las carreteras.

La sal es muy peligrosa. Por su alta capacidad de corrosión, ataca a la pintura y a las llantas, por lo que resulta preciso no dejarla reposar durante muchos días sobre ellas. Además, la oxidación asociada a la misma puede provocar daños en otros componentes más resguardados, como los amortiguadores o el tubo de escape.

Los sufridos interiores

Arena, barro, manchas de líquidos, comida, chicles, tabaco, polvo... la lista de desechos que se pueden acumular en el interior del vehículo es tan creativa como interminable. Y lo mismo ocurre con los lugares donde se pueden esconder.

Para combatir este efecto del uso (y en mucha ocasiones, del mal uso), Motul cuenta también dentro de su gama Car Care con cuatro productos específicos para revivir las sensaciones que tuvimos el días del estreno. Se centran en la limpieza de plásticos, tapicería y la neutralización de olores para devolvernos ese aroma característico de los modelos de concesionario.

¿Cómo afrontar un detailing? Márcate unos pasos

Detailing interior

Si recuperamos la imagen de ese niño que ha estado rebozándose en el suelo embarrado del parque, para asearlo no es suficiente una ducha de cinco minutos. Hay que "sumergirlo" y aplicarse a conciencia para retirar la suciedad alojada en zonas insospechadas.

Con un coche (y casi con todo vehículo) sucede un fenómeno similar. El detailing requiere que marquemos una pauta de acciones diferenciadas y un orden más o menos estricto para acometerlas. ¿Sabes por dónde empezar? ¿Qué productos son los más adecuados?

Limpieza artesanal para el interior

Un detailing completo implica un esmero especial para recuperar la higiene y presencia del vehículo al 100 %. Las decenas de recovecos del habitáculo nos lo pondrán difícil, pero no imposible.

Querremos contar con una gamuza (para evitar daños, son preferibles los materiales con microfibras antes que estropajos o bayetas convencionales) y aspirador. Aun así, puede que este último no sea suficiente para aquellas hendiduras o juntas más profundas. Una buena alternativa es alquilar una máquina de inyección-presión, cuya potencia supera a la de los aspiradores domésticos.

Para la limpieza a fondo de salpicaderos, panel de instrumentos, consola central, paneles de las puertas o tapicería, necesitaremos productos concretos. No son iguales las superficie plásticas que las de tela o cuero ni necesitan los mismos cuidados, por lo que es aconsejable emplear productos diferenciados adaptados a cada superficie.

El detailing exterior empieza en llantas y ruedas

Parece uno de los mandamientos en la limpieza de un vehículo... y lo es. Las ruedas son el primer elemento en el que iniciar nuestra labor. Su cercanía al firme las convierte en receptoras de la suciedad más pesada. Esto nos obligará a emplearnos a fondo con el remojo y los cepillos específicos para despejar las zonas más difíciles.

Para ello y posteriores pasos, nos puede ser útil contar con un guante de lavado y un par de cubos: uno con agua limpia y otro para aclarar el guante. Motul también contempla en su gama de productos un concentrado neutro que no produce daños en las pinturas y barnices ni en los recubrimientos cromados.

Desengrase y lavado

Motul Productos

Antes de proceder con el lavado tal y como lo conocemos, un detailing exhaustivo y eficaz exige que despejemos de la carrocería restos orgánicos y de grasa. Para ello, podemos usar productos como el mencionado quita insectos y prestar especial atención a los faros, luces de freno e intermitentes.

Es importante recordar que no conviene dejar que la suciedad permanezca mucho tiempo instalada en nuestro coche, ni dentro ni fuera, pues podría dejar marcas imborrables que ninguno desea. En todo caso, una vez que estamos manos a la obra, hay que desprender de la superficie exterior la mayor cantidad posible de detritos y basura para prevenir la aparición de las denominadas "marcas de remolino" tras el secado.

Acto seguido, pasaremos al lavado propiamente dicho. Es casi imprescindible contar con un buen champú para lograr un resultado mínimamente aceptable y respetar la carrocería. En este punto, también resulta útil valernos de dos cubos, uno con el champú mezclado según indicaciones del fabricante, y otro donde ir aclarando gamuza y guante tras las pasadas.

En caso de añadir a la ecuación una máquina de lavado a presión, es recomendable dividir la tarea a través de diferentes áreas del vehículo y siempre dirigir el curso del agua de arriba a abajo.

El arte de secar

Nuestras intenciones en el detailing requieren delicadeza, sobre todo a la hora de afrontar el secado. Si hemos acertado con las maniobras y los productos elegidos, las marcas de suciedad o de gotas se eliminarán con facilidad. Tendremos que recurrir a una o varias microfibras y no apresurarnos en la misión, imprimiendo un ritmo suave y constante.

Pulir y encerar

Tras esto, habremos terminado, o no. Perfeccionar el acabado del detailing implica rematar la tarea mediante el pulido y/o el sellado de la pintura, fundamentalmente si existen desperfectos o rayones.

Apostar por una pasta pulidora siempre será un acierto para eliminar o contrarrestar daños y devolver el brillo que todo vehículo desprende en su infancia. Esta operación, aunque también debemos abordarla con esmero y delicadeza, es sencilla y puede aplicarse a mano.

Los detalles finales

No conviene olvidarse de los cristales. Aplicar un limpiacristales ad hoc allanará el camino para recuperar la merecida transparencia. De la misma manera, podemos dedicar el tiempo que estimemos oportuno para eliminar los ligeros excedentes de la aplicación de algunos productos o la presencia de nuestras propias huellas.

Con esto, nos habremos acercado algo más a la profesionalidad en el detailing, conociendo el esfuerzo medido necesario, los matices y los productos que se precisan. Después de todo, el arte en automoción va mucho más allá de la conducción. Como el demonio, está en los detalles.

Imágenes | Motul, iStock/Cristi Croitoru e iStock/Mateusz Kropiwnicki

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