17 de diciembre de 1903. No es una fecha cualquiera, sino el día en el que cambió el mundo para siempre porque tuvo lugar el primer vuelo de la historia de un avión, el Wright Flyer de Orville y Wilbur Wright, los hermanos Wright.
Eso es lo que a todos nos contaron en el colegio, pero ahora Brasil discrepa y defiende que el primer vuelo real de la historia fue el del 14-bis del brasileño Alberto Santos Dumont en 1906 en París.
Una cuestión técnica que se ha convertido en una cuestión de identidad nacional con el paso de las décadas
Los hermanos Wright pasaron a la historia por lograr el primer vuelo controlado de una aeronave autopropulsada de todos los tiempos, dicho de una forma más sencilla: por ser los primeros en volar exitosamente con un avión.
Como ninguno de nosotros estuvo allí, no podemos asegurarlo, pero eso es lo que nos han contado los libros de historia y, aunque ni siquiera hubo prensa que documentara ese momento (los Wright tenían miedo de que les robaran sus patentes, por lo que casi nadie estuvo allí), sí hay fotos de ese vuelo que tuvo lugar a bordo del Flyer I (o Wright Flyer) el 17 de diciembre de 1903 en Kitty Hawk, Carolina del Norte (Estados Unidos).
14-bis de Santos Dumont.
El Flyer I hizo varios vuelos ese día, el más largo de ellos para cubrir una distancia de 260 metros en 59 segundos. Más de 120 años después, esa distancia se antoja ridícula, pero, en ese momento, fue una auténtica gesta porque nunca antes se había logrado volar de forma controlada con un avión. De manera que los hermanos Wright fueron pioneros con su biplano propulsado por un motor de cuatro cilindros en línea refrigerado por agua que movía dos hélices bipala de madera.
Así lo reconoce la Fédération Aéronautique Internationale, pero Brasil no está de acuerdo. Allí consideran que el primer vuelo real de la historia tuvo lugar en 1906 en París y lo llevó a cabo Alberto Santos Dumont con su 14-bis. Este inventor e ingeniero brasileño despegó del campo de Bagatelle utilizando únicamente la potencia del motor del 14-bis y sus propias ruedas, delante de cientos de personas y de la prensa, que documentó el momento con fotografías y vídeo. Además, el Aeroclub de Francia y la Fédération Aéronautique Internationale certificaron ese vuelo.
Desde ese momento, Santos Dumont se convirtió en un héroe nacional en Francia y también en París. Y ha sido así hasta ahora, hasta el punto de que Brasil defiende, más de un siglo después, que Santos Dumont fue realmente el encargado de llevar a cabo el primer vuelo de la historia.
14-bis de Santos Dumont.
El argumento de Brasil, defendido incluso por su actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que se ha encargado de reavivar este eterno debate, es que el 14-bis de Santos Dumont despegó por sus propios medios, sin ayuda de ningún dispositivo eterno, a diferencia del Flyer I de los Wright, que despegó con ayuda de catapultas, aprovechando el viento y con estructuras auxiliares. Lo que siempre han dicho los defensores de Dumont es que, si una aeronave necesita una catapulta para emprender el vuelo, es un planeador, no un avión.
Sin duda, más allá de que se haya convertido en una cuestión de identidad nacional en Brasil y Estados Unidos, el debate técnico es interesante, pero lo cierto es que, desde un punto de vista imparcial, es justo decir que el Flyer I de los hermanos Writh hizo el primer vuelo de la historia: independientemente de que fuese lanzado con una catapulta, su mérito es innegable. También es justo reconocer que el primer avión que despegó por sí solo fue el 14-bis de Santos Dumont y que eso fue otro hito decisivo en la historia de la aviación.
Sea como sea, los hermanos Wright fueron clave para que hoy en día el avión sea uno de los medios de transportes más populares del mundo. Es más, antes de que Santos Dumont hiciera su demostración en París con el 14-bis, los Wright ya lograron llevar a cabo vuelos sostenidos de hasta 40 minutos y hasta 38 km con el Flyer III, en 1905.
Imágenes | Wikipedia
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