El submarino español que fabrica su propio hidrógeno ha necesitado un solo torpedo para hundir a un veterano buque de nuestra Armada

El S-81 Isaac Peral demuestra su poder ofensivo con el hundimiento del 'Infanta Elena' en pleno Atlántico

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Alejandra Otero

Un solo torpedo le ha bastado al submarino español más moderno y avanzado para hundir una mole de casi 89 m de eslora y 1.500 toneladas. Hablamos del S-81 Isaac Peral, el primero de la nueva generación de submarinos españoles con propulsión eléctrica y capaces de producir su propio hidrógeno.

Lo ha hecho un ejercicio naval en pleno Atlántico, en coordinación con otros buques militares, aviones y helicópteros, demostrando la capacidad de este lanzatorpedos para neutralizar eficazmente amenazas en superficie a larga distancia. Su blanco ha sido el que fuera un importante buque de combate de nuestra Armada: el 'Infanta Elena'. Retirado en 2023, ahora yace para siempre bajo el mar, previamente descontaminado.

El poder destructivo de un ninja bajo el agua

Esta prueba se enmarca en el ejercicio SINKEX 26, un adiestramiento periódico con armamento real. Y el mayor hito ha sido el protagonizado por el S-81 Isaac Peral: el silencioso submarino ha lanzado un torpedo de ataque DM2A4 impactando en el 'Infanta Elena'. Las pruebas estaban encaminadas a demostrar la capacidad de combate de esta nueva arma de nuestro Ejército, desarrollada y concebida íntegramente en España por Navantia. 

Desde el Ministerio de Defensa señalan que estas maniobras no solo han demostrado la eficacia de su armamento, sino también la capacidad de ser todo un ninja bajo el agua: "Su verdadero valor de disuasión reside en la certeza silenciosa de su presencia. Saber que puede estar patrullando de forma invisible en cualquier punto de nuestras aguas, y que posee la capacidad de neutralizar una amenaza a larga distancia es, en sí mismo, uno de los mecanismos más eficaces para garantizar la seguridad sin necesidad de llegar al conflicto".

Isaac Peral Hunde Infanta Elena 01

Asimismo ha demostrado que es capaz de coordinarse con buques y fragatas de combate, como la 'Cristóbal Colón' (F-105) o la 'Navarra' (F-85) o el buque multipropósito 'Carnota' (A-61), así como tres aviones AV-8B 'Harrier' o un helicóptero UAV 'Scan Eagle', entre otros. 

De buque de guerra a blanco: el hundimiento del 'Infanta Elena'

Esta demostración del poderío de la nueva piedra angular de nuestra fuerza naval ha servido para despedir definitivamente a un representativo buque español: el 'Infanta Elena'. Nacido como buque de combate, entró en servicio en 1980 y fue reconvertido en  patrullero de altura en 2004. Casi 43 años de servir a la Armada.

Buque Infanta Elena

Esta bestia de acero acumuló más de 730.000 millas náuticas y 4.200 días en el mar mientras estuvo operativo. Entre otras operaciones, participó en la primera Guerra del Golfo de 1991 formando parte del bloqueo naval de la ONU contra Irak. El 'Infanta Elena' medía 88,8 m de eslora, 10,4 m de manga y firmaba las 1.510 toneladas de desplazamiento. Fue dado de baja oficialmente en 2023 y ha estado desde entonces en el Arsenal de Cartagena. Desde este 4 de noviembre, descansa para siempre en el fondo marino en el Atlántico. 

Defensa asegura que la operación se ha realizado con estrictas medidas para proteger el medio ambiente: el jubilado buque militar ha sido descontaminado por completo extrayendo combustible, aceites y cualquier componente susceptible de dañar la flora y fauna marinas. Además, durante la operación, se activó un protocolo de vigilancia, monitorizando la posible presencia de cetáceos y especies protegidas.

La tecnología española que rompe las leyes de la inmersión

Submarino S 81 Isaac Peral Maniobras El S-81 Isaac Peral durante el ejercicio SINKEX 26 del 4 de noviembre

El submarino lanzatorpedos S-81 Isaac Peral pertenece a la clase S-80 Plus de la Armada española y es uno de los grandes orgullos militares nacionales. Como el resto de la clase, mide 80 m de eslora, 11,68 m de manga y un desplazamiento cercano a las 3.000 toneladas en inmersión. Su gran reclamo es que está preparado para incorporar la nueva tecnología BEST-AIP, que permitirá generar electricidad a bordo durante largos periodos de inmersión.

Este sistema es una evolución del sistema AIP (Propulsión Independiente de Aire), que permite a un submarino operar sin tener que emerger o recurrir a un sistema de snorkel para tomar oxigeno. Para ello Navantia ha optado por la pila de combustible de hidrógeno. Pero el BEST-AIP, de desarrollo español, va más allá: el hidrógeno de la pila de combustible se produce a bordo del submarino, mediante un proceso químico de reformado del bioetanol. De ahí que sea un ninja: no necesita emerger. Además, es más seguro pues no necesita almacenar grandes cantidades de hidrógeno.

Hoy por hoy, el motor eléctrico de 4.760 CV (3.500 kW) del  S-81 Isaac Peral se alimenta de baterías que se recargan mediante tres generadores diésel de 1.100 kW cada uno. Pero está previsto que en 2030 integre este revolucionario sistema que ya ha ayudado a validar en pruebas en tierra. Este nuevo submarino causa tanta expectación que, en una jornada de puertas abiertas celebrada este mes de octubre, agotó las entradas para visitarlo por dentro apenas 11 minutos.

Imágenes | Ministerio de Defensa

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