Coche en invierno: por qué siempre deberías llevar una patata

En realidad, el almidón no repele el agua, la atrae.

Patata En Coche En Invierno
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
daniel-murias

Daniel Murias

Lluvia, niebla, agua sucia levantada por los coches de delante y una helada nocturna que te obliga a rascar los cristales, lo ideal para fastidiarnos la visibilidad, a través del parabrisas o de los retrovisores, si estos no son calefactados. Basta un chubasco corto para cubrirlo de gotas que convierten el espejo en un mosaico borroso. Limpiarlos con un trapo dura cinco minutos, porque el agua proyectada por los otros vehículos en los adelantamientos vuelve a empaparlos enseguida. Y de noche, no ver una moto en el espejo pasa de molestia a riesgo real.

Por eso ha vuelto a circular uno de los remedios caseros más persistentes del automovilismo, y que por alguna extraña razón parece ser muy popular en Alemania, el truco de la patata. 

Por qué funciona (y por qué la explicación habitual no es exacta)

No lleva ni cinco minutos hacerlo y cuesta menos de un euro, pues sólo se necesita media patata cruda. Pero antes de usarla, el parabrisas o el retrovisor debe estar limpio y seco antes de empezar, pues sobre el polvo y la grasa, el almidón no se agarra. 

Lava el espejo con agua, sécalo con microfibra, parte una patata cruda por la mitad y frota la superficie del corte por todo el cristal. Puedes repetirlo en las lunas y el parabrisas, también por dentro contra el vaho. La película blanquecina desaparece sola al secarse y los restos se pulen con un paño sin pelusa.

Lluvia A Traves Parabrisas

La versión que se repite continuamente es que el almidón y los azúcares del jugo forman una capa hidrófuga, una suerte de efecto loto. El agua forma perlas y resbala, y el azúcar dificulta además que la escarcha se adhiera. Sin embargo, es justo lo contrario.

El almidón de la patata atrae el agua. Los químicos llaman a estas sustancias hidrófilas, atraen el agua. Sobre superficies hidrófilas, las gotas quedan planas y se extienden.  

Así, el jugo de la patata no consigue que la lluvia forme perlas y resbale, sino que se extienda en una película fina y uniforme. A través de esa película se ve mucho mejor que a través de decenas de gotas pequeñas que dispersan la luz como diminutas lentes.

El efecto perla auténtico lo crean los agentes hidrófobos, como los selladores de retrovisores y cristales que se venden en el mercado de accesorios. En cambio, los fabricantes de gafas de natación y buceo aplican el principio de la patata, sus capas antivaho contienen materiales hidrófilos para que la humedad se convierta en una fina película invisible.

Eso sí, siempre y cuando sea una capa fina y bien seca, sino de noche el efecto es el contrario. Una capa gruesa provocaría la formación de regueros donde se quiebra la luz de los faros de atrás.

¿Cuánto dura? Con lluvia intensa dura más bien poco, pero en condiciones normales aguanta varios días e incluso semanas. Y si te da pena la patata, corta la cara usada, aun puedes echar el resto a una tortilla.

Imágenes | Pexels

En Motorpasión | Mario, mecánico: “Si la correa de distribución cae, el motor dice adiós”, y explica por qué no conviene apurar su cambio 

Inicio