
No todo lo que fabrica el tuning ruso es una aberración, también podemos encontrar cosas bien hechas. Por ejemplo, el trabajo que ha hecho TopCar con este exclusivísimo coupé, Bentley Continental GT. Es una transformación meramente estética, digna de estar en el garaje de Lord Vader.
El kit cuesta unos 25.000 euros, que es calderilla al lado de lo que cuesta el coche (de 200.000 a 230.000 euros, aproximadamente). Consta de un nuevo paragolpes y aletas con tomas de aire más gordas y luces LED, taloneras laterales, alerón trasero y un difusor aerodinámico.
Si somos humildes y no nos llegaban los billetes de 500 para comprar el GT Speed, ¡no pasa nada! Podemos ponerle la misma parrilla y llantas de 20 pulgadas que sí tiene el modelo más caro. No puede faltar ese toque tan siniestro que tiene en color negro, incluyendo lunas y grupos ópticos.


