
Si ayer os dolió lo del Ferrari 550M, esto tampoco os va a dejar indiferentes. No es un Gallardo, Diablo, Countach y mucho menos Reventón. Es un Lambo mucho menos conocido, tanto que los soldados que lo encontraron pensaban que era un todoterreno feo y punto pelota. Antes de contaros qué le hicieron los soldados a este ejemplar, conozcamos un poco más sobre este peculiar coche.
Se fabricaron 301 unidades entre 1986 y 1993. Era estéticamente poco agraciado, pero muy bien equipado por dentro y con materiales nobles. Su peso de 2,7 toneladas era impulsado por un V12 longitudinal de 5.167 cc con 6 carburadores Webber y 4 válvulas por cilindro. Entregaba 388 CV de potencia con los que era capaz de alcanzar 188 Km/h. El consumo no era muy importante dado su depositazo de 290 litros, que más bien es una minigasolinera con ruedas.




