
Uno de los hijos de Saddan Hussein tenía entre otros deportivos de lujo un ejemplar de Ferrari 550 Maranello. Este cavallino fue fabricado entre 1996 y 2003, tenía un motor V12 de 5.5 litros frontal y transmisión de 6 marchas a las ruedas posteriores, como no podía ser de otra forma. Con sus 485 CV de potencia era capaz de acelerar de 0 a 100 en 4,2 segundos y alcanzar una impresionante velocidad punta de 320 Km/h.
Con la invasión de Irak, muchos de los vehículos de lujo de la familia del dictador salieron a la luz. Unos fueron confiscados, otros robados y otros sencillamente no tuvieron tanta suerte. La foto superior no es del coche concreto del que os hablo, pero las fotos que vienen a continuación (extremadamente fuertes) si tienen toda la pinta de ser auténticas.



