
Vuestra elección del mejor Custom & Hot Rod del 2007 me ha sorprendido bastante, ya que espera que el triunfador total, y por paliza, fuese el 1967 Ford Mustang Fastback de Bobby Alloway, pero no porque fuese un Mustang, sino porque el impresionante trabajo de restauración y modificación que han tenido que hacer para dar como resultado esa bellaza es digno de cualquier premio.
Pero no, lo habéis relegado a la segunda posición, dejando como claro vencedor al 1970 Plymouth Hemi ‘Cuda de Troy Trepanier, que fue presentado en el SEMA Show de 2006. Como en el mejor tuning de 2007, parece que ha triunfado más conservar la estética del coche que las modificaciones extremas. En tercera posición, una belleza con otro espíritu, el 1957 Chevrolet Bel Air Project X.



