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Frenos silenciosos de General Motors

Hay pasos en la ingeniera de la automoción que son curiosos por su aparente simplicidad. Aparente. En General Motors andan investigando el molesto chirrido de los frenos, y tras un siglo de batallar con el problema han llegado a la conclusión de que para que el ruido quede amortiguado se le puede poner una sordina al disco del freno que tiene forma de aro, desestimando otras opciones por la libertad de movimiento giratorio que precisa un disco de freno.

Para llegar a esto han recurrido a los estudios sobre fricción de Charles-Augustin de Coulomb, el de la Ley de Coulomb y cuyo nombre invocamos para medir cargas eléctricas como alternativa reglamentaria al Ah. Como los frenos son unos elementos que basan su funcionamiento en la fricción, resulta inevitable que hagan cierto ruido. El problema es el escándalo que arman algunos frenos, y que no siempre está relacionado con un mal estado de las pastillas o los discos.

De hecho, unas pastillas nuevas pueden chirriar en cuanto se les acaba la primera capa de revestimiento que llevan, de manera que el problema del chirrido puede durar muchos kilómetros. En ese sentido, el que ya ha sido bautizado por sus artífices como “freno de Coulomb” puede ser uno de esos avances que sin ser nada del otro mundo den algo más de tranquilidad a los conductores que los lleven en sus coches. Aunque para eso tendrán que pasar como mínimo dos o tres años.

En Motorpasión | Especial mantenimiento: Frenos (parte 1, parte 2)

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