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SEAT Toledo

De momento el SEAT Toledo solo cuenta con una motorización Diesel, el 1.6 TDI de 105 caballos, y es la que hemos probado. La comparación con sus antecesores con el 1.9 TDI de inyector-bomba es inevitable, pero también lo es con las alternativas de gasolina. Más adelante tendrá un motor de 90 y tal vez uno de 140 CV.

El nuevo Toledo es en cierto modo un viaje hacia la sencillez. Podemos verlo en el cambio de cinco marchas, la suspensión trasera de barra de torsión, o los frenos de tambor traseros en toda la gama. Esta unidad en concreto tiene frenos de disco, son una opción de 51 miserables euros.

La motorización responde a unos criterios de racionalidad contundentes: anda lo que necesita y consume poco. Es un coche ligero y aerodinámico, y eso explica los consumos tan bajos que me han salido, que aún me hacen alucinar, porque no he probado el Ecomotive. Ese aún consume menos.

SEAT Toledo 1.6 TDI Por el momento el Toledo solo tiene un motor turbodiesel de 105 CV

Motor TDI conocido y con reputación

Los 1.9 TDI fueron reemplazados por motores de menor cilindrada e inyección common-rail. Es público y notorio que dan menos sensación de fuerza, porque son más refinados y van asociados a relaciones de cambio más largas. Por eso recordamos que los 1.9 TDI simplemente “volaban”.

Tenemos 250 Nm entre 1.500 y 2.500 RPM, y un motor bastante aprovechable a casi cualquier régimen, comparándolo con otros motores de la misma potencia. No es lo mejor que existe ya en esa cilindrada, pero sigue siendo un buen motor. En el Toledo el resultado es redondo.

Relaciones de cambio largas, un peso en orden de marcha (incluye combustible y 75 kg de conductor) de 1.254 kg y buena aerodinámica logran milagros. En buena parte de la prueba he dado al coche bastante caña y la media no subió de 6 l/100 km en 200 kilómetros. Eso ya me puso en alerta, serio candidato a mechero.

SEAT Toledo 1.6 TDI La leyenda en checo delata su origen: fabricado en la planta de Škoda

Cierto es que el 1.9 TDI tenía más patada y “corría más”, pero ¿qué me decís del tacto? Los 1.9 TDI tenían un tacto tractoril y áspero, pero en el Toledo actual el motor es mucho más agradable. Tampoco parece que se haya ahorrado en este sentido, sí, suena a TDI, pero menos de lo que cabía esperar de él.

También se nota refinamiento en la vibración de la palanca de cambios: no se menea. Apoyando la mano en el pomo, sí, transmite algo, pero la palanca no se mueve. En marcha es agradable aunque se acelere con contundencia, así que es más refinado que los Toledo TDI de cualquier generación precedente.

Si lo subimos de vueltas, como cualquier Diesel, se va desinflando, pero no es de forma tan abrupta. A 4.400 RPM tenemos la potencia máxima, pasar de ahí no tiene mucho sentido. El turbocompresor es relativamente rápido reaccionando a las órdenes del acelerador, y el motor retiene muy poquito.

SEAT Toledo 1.6 TDI El mejor consumo que le he sacado, 3,1 l/100 km

Para dar fe de sus consumos bajos, hice un recorrido Cercedilla-Madrid, incluyendo la parte de subida en cuarta velocidad. Mi objetivo era conseguir un registro bajo, pero sin ir a un ritmo que alterase la circulación y a velocidades acompasadas al tráfico. Aún lo estoy asimilando: 3,1 l/100 km según ordenador.

Aún contando con el margen de error del ordenador, sigue siendo incluso inferior a la homologación, que es de 4,4 l/100 km. Me conozco y sé que era factible bajarlo de 3 l/100 km sacrificando un poco de velocidad media. Es el mismo registro que conseguí con el Ibiza 1.4 TDI Ecomotive de 80 CV hace cuatro años.

El consumo a prueba completa se estabilizó en 5,1 l/100 km. Al recogerlo del aparcamiento de prensa, no estaba lleno, pero indicaba más de 900 km de autonomía. Quien elija Diesel en este coche, me atrevo a decir que no se va a equivocar. Y ojo, no tiene Stop&Start, el Ecomotive sí lo tiene.

SEAT Toledo Llantas de aleación con neumáticos 215/40 R17

En comportamiento, nada que objetar

Insisto, esto no es un SEAT Córdoba. Sé cómo se mueve el Ibiza (el Córdoba es un derivado del Ibiza) de las últimas dos generaciones y no pisan de forma tan estable. El tercer volumen, no sé influirá en el reparto de pesos o en qué, pero el coche se comportó mejor de lo que esperaba.

Parte de su diseño de suspensión viene del Ibiza, de hecho, usa el mismo tipo atrás, un eje semirígido con barra de torsión, muelles helicoidales y amortiguadores hidráulicos. En el eje delantero solo he apreciado subviraje atacando las curvas a una velocidad excesiva.

En el eje trasero solo he conseguido amagos de sobreviraje forzando la situación. Probé a desconectar el ESP pero no se puede, solo se desactiva el control de tracción. Facilísimo de conducir, muy obediente, y bastante neutro. Ahora no puedo echarle en cara que no use suspensión independiente atrás.

SEAT Toledo Los frenos de disco traseros son opcionales, 51 euros

También os digo que no es el coche mejor diseñado para los apasionados a la conducción. La dirección asistida y el eje delantero en general no son muy transmisores de lo que el coche está haciendo, pero dice más que en muchos oponentes claramente más aburguesados.

Considerando el tipo de cliente al que va dirigido, no tengo nada que reprocharle. El coche hace lo que se le pide, tiene un andar cómodo (incluso con llantas de 17”), no tiene reacciones extrañas y cumple con su función. Quien busca la deportividad no se fijará en este modelo, aunque se porte muy bien.

Seguramente el comportamiento me haya sorprendido tanto por los neumáticos que calzaba, 215/40 R17, le sobra rueda por todos lados, porque estos Dunlop Sport Maxx los he visto puestos en coches de prestaciones muy superiores al Toledo y más del doble de potencia. Lo tendré que probar en su configuración más sencilla.

SEAT Toledo interior

Impresiones subjetivas al conducir

Los pedales me han parecido un poco duros, especialmente en un tramo que me tocó lidiar con un bonito atasco. Lo hubiese preferido automático en ese momento. No puedo decir eso del volante, es blandito, pero no en exceso, adecuado al tipo de conducción que se le presupone se le va a hacer.

He conducido el Toledo hasta unos 150 km/h reales y no puedo decir que me dé poca sensación de seguridad. Al fin y al cabo tiene una batalla larga y eso se nota en ese tipo de circulación. Tampoco me pareció ruidoso ni sentí que estuviese yendo muy rápido. De punta alcanza 190 km/h, lo pone la ficha y me lo creo.

No entiendo por qué tiene cinco velocidades, pudiendo utilizar seis y tener mejor escalonamiento. La cuarta y la quinta nos parecerán más largas de lo normal, pero no excesivas. Los 1.9 TDI de cinco velocidades tenían marchas mucho más cortas. A 2.000 RPM el velocímetro marca unos 115 km/h, que vienen a ser 110 km/h reales.

SEAT Toledo El cambio manual es de cinco velocidades, normalmente son seis

Con el indicador de cambio de marcha podemos reducir los consumos si somos conductores de hábitos a la vieja usanza. En mi caso, que ya estoy acostumbrado a llevar el motor bajo de vueltas, está de adorno. El motor responde bien incluso a menos de 1.250 RPM, eso sí, no le pidamos respuesta sino algo constante.

Recupera sin prisa, pero sin pausa. La mayoría de los adelantamientos los puede resolver en cuarta. Según datos oficiales, hace 0-100 km/h en 10,6 segundos y necesita 32,2 segundos para hacer un kilómetro desde parado. Para el conductor medio, va sobrado. El Ecomotive no tiene las marchas más largas que el modelo probado.

Pensando en los taxistas, me resulta inevitable la comparación con el Prius. Andan prácticamente lo mismo, pero el Toledo tiene un comportamiento un poco más deportivo, su eje trasero es menos nervioso, pero me refiero a una conducción muy exigente. Al menos los frenos de disco son muy satisfactorios, los tambores no sé.

SEAT Toledo

Si tenemos extendido el reposabrazos central delantero, no estorba al cambiar si lo bajamos a su posición mínima. En la más alta, directamente no molesta nada. Del puesto de conducción, lo que dije en la primera parte, el reposapie izquierdo queda muy vertical y preferiría una caña de dirección más larga en ajuste.

¿Qué pasa si tomamos las curvas velozmente? Los asientos sujetan el cuerpo de forma adecuada, aunque no se hayan diseñado con propósitos deportivos. Hay coches del mismo segmento en los que uno literalmente se cuelga del volante. No es el caso del Toledo, dinámicamente me ha convencido.

Considero que tiene una puesta a punto que supera las posibilidades del motor que tiene, y eso que no tiene la plataforma MQB del Grupo VAG, sino una mezcla de León e Ibiza que ha salido bastante bien. Yo no descartaría una versión FR, en SEAT desde luego saben poner a punto los coches.

SEAT Toledo

¿1.6 TDI? Sí, buena compra

Resumiendo, tenemos un motor lo suficientemente enérgico, pero que consume como si fuese más pequeño. Su comportamiento y confort están a la altura de un coche familiar, y por encima, aunque no llega a ser un modelo de aspiraciones deportivas per se. Es simple, pero funciona.

Más de uno estará tentado a hacer comparación con modelos inferiores como Logan, Linea o Aveo Sedan. Mejor no hacerlo, no son tan efectivos, ni tan cómodos. Claro está que no tiene la calidad de rodadura del Exeo, pero hablamos de dimensiones diferentes, y tampoco se pretende un nivel elevado de sofisticación.

El 1.2 TSI no me ha convencido completamente, tampoco lo haría en el Toledo. Salvo alergia al Diesel o kilometrajes muy bajos, el TDI es la mejor opción de la gama en general a la espera de la versión de GLP. En refinamiento, el 1.4 TSI DSG es mejor, claro, pero el consumo no es competitivo. Buen trabajo SEAT.

Continuará…

En Motorpasión | SEAT Toledo 1.6 TDI 105, prueba (exterior e interior, equipamiento, versiones y seguridad, valoración y ficha técnica)

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