
Ahora que llegamos a la última parte de la prueba del BMW X6 M, he de decir que tengo un cúmulo de sensaciones un tanto contradictorias sobre el. Por un lado, es deportivo porque tiene 555 caballos, es ágil y te permite rodar rápido en curvas.
Pero por otro lado, no destaca en nada por encima de una berlina deportiva normal, como sus “hermanos” pequeños el M5 o M3 berlina. Así pues, es un coche en el que se intentan mezclar muchos conceptos demasiado antagónicos, y el resultado es cuando menos curioso.
Luego incorpora cosas que no tienen ninguna lógica, como el control de descenso de pendientes. ¿Acaso alguien se atreve a meter un coche con estas características por el monte?

Es un coche en general bueno, pero que no destaca en nada. Como ejercicio para ver hasta que punto se puede hacer deportivo un todoterreno sirve, pero no le veo mucha más utilidad. Es lo más parecido a un BMW M5 con carrocería todoterreno que he probado, pero me quedo con el M5.
Eso si, estoy casi seguro de que todo aquel que se lo compre no se sentirá defraudado con él, ya que el comportamiento general del coche es realmente bueno y te transmite muchas sensaciones. Seguro que el que se quiera dar el capricho no se aburrirá con el.
Lo que no tengo muy claro es hasta que punto compensa pagar los 124.800 euros que cuesta frente a los 69.600 euros que cuesta X6 xDrive40d con su motor diésel de 306 caballos, un coche mucho más racional y lógico.
X6 M
X6 M
Versión probada (sin extras)
Alternativas en gasolina/diesel
Prueba y fotografía | Héctor Ares Torrón
En Motorpasión | BMW X6 M, prueba – Parte 1, Parte 2 y Parte 3