
Hace ya seis años conduje mi primer Dacia Logan. Recuerdo ese día como si fuese ayer. Venía de devolver un Ibiza y al entrar en el Logan, la primera impresión fue la de ir unos cuantos años atrás (en cuanto a coches se refiere). Todos los plásticos olían de una forma rara, no desagradable, pero rara a fin de cuentas.
Hacía un poquito de calor, el coche estaba al sol y al arrancarlo y accionar la ventilación, toda la guarrería que había depositado el árbol de turno sobre el capó y orificios de ventilación entró en el habitáculo para mi sorpresa, como un enjambre de avispas. Fue mi primer WTF “¡Pero qué co.. es esto!”
Por entonces el Logan se creía que iba ser la berlina “de los pobres” y que fundamentalmente lo comprarían inmigrantes y ancianos. Con el tiempo Renault aprendió que no terminó de acertar en su vaticinio, el Logan ha evolucionado hacia un coche de gama más elevada. Ha abandonado progresivamente cierta espartanidad.
Dacia Logan 1.5 dCi Laureate (2006) en la hoy derruída vieja sede de Renault Hace lo mismo que otros coches, desde 7.000 y pico euros
La versión Base de 2006 costaba 7.800 euros, hoy día el Ambiance es el más barato, y por 9.120 euros. El básico venía sin dirección asistida ni ABS, paragolpes negro, sin radio ni preinstalación, ningún elevalunas, etc. Muy pocos Logan Base se han llegado a vender, es más fácil cruzarse con un Ferrari.
Antes de trabajar para Motorpasión, tuve dos unidades, un 1.6 de 90 CV y un 1.5 dCi de 70 CV, los topes de gama por entonces, Laureate. Me impresionó el nivel de ruido y vibraciones que llegaban al habitáculo y lo poco confortable que era a nada que se rozasen o superasen los límites legales en autopista.
Otras cosas que me dejaron patidifuso fueron estas:
Dacia Logan Laureate (2013) ¿Y por qué os cuento esta batallita? Por haber visto las fotos de la segunda generación del Logan. Parece un salto realmente cualitativo, han desaparecido casi todas las aristas y hasta alguien puede considerarlo bonito y todo. Hasta los tapacubos lucen una mejor imagen.
Por dentro tiene muy poco que ver, aunque las imágenes que ha facilitado Renault son de las versiones más equipadas, se nota más esmero por el detalle en muchos sentidos, aunque algunos mandos siguen estando en posición muy antiergonómica como los elevalunas delanteros (consola central, y peor que antes incluso) y la palanca de cambios es la misma que la del último restying.
Otro tema que ya corrigieron hace tiempo fue el de poner aire acondicionado de serie en los Ambiance y Laureate. Os recuerdo cierta prueba de 2007, en la que conduje un Logan 1.4 Laureate que no tenía de serie (ni presentes) radio, ni aire acondicionado. Lo llevé a Murcia en pleno julio y por poco me muero de calor.
Interior del tope de gama del Logan para 2013 Veo ahora las fotos del nuevo Logan y alucino en colores: regulador y limitador de velocidad, navegador ¡a color! integrado y táctil, aire acondicionado de serie, un volante (en vez de un timón), cromados, regulación eléctrica de los espejos y hasta un reposabrazos central. Lujo a tope para vivir por encima de sus posibilidades.
Lógicamente no todo esto será de serie, pero atestigua el cambio de rumbo que ha experimentado la gama Logan, ya no se puede considerar, sin más, un coche para pobres. De hecho, en Francia se vende como churros —Dacia es la 5ª marca más vendida— y especialmente en la clase media como un segundo coche. Al menos en Europa ha ido a más, en mercados en vías de desarrollo es otra cosa.
En 2005 poca gente creía en el éxito de este coche, y de la marca en sí, que llevaba muchos años fabricando Renault bajo licencia y es líder total en Rumanía. Ahora la gama es relativamente numerosa: Sandero, Duster, Lodgy, Dokker y Logan. Como estrategia, todo un golpe maestro.
Y así era el interior del tope de gama del Logan en 2005 Sobre estas líneas, el interior del Logan de 2005. Parece mentira, pero es un coche de 2005, no de los años 90, ¿o sí? Algunas piezas me eran familiares del Renault 19 de mi abuela Francisca. Lo dicho, cualquier parecido entre las dos generaciones, es pura casualidad.
Cuando podamos probarlo, seguramente no quedaremos decepcionados, sobre todo considerando de dónde viene. Por cierto, una curiosidad, en la actualidad el motor 1.2 de 75 CV (que reemplazó al 1.4 de 75 CV) tiene versión a GLP. Con el precio de la gasolina de hace 6 años, era más económico entonces que hoy la versión a GLP.
Espero que respeten la versión a gas. Hay que conformarse con una potencia modesta para un coche que roza la tonelada de peso, las prestaciones son muy justitas. Pero su depósito de 42 litros de gas se llena por casi 34 euros y es suficiente para hacer 500-600 kilómetros a ritmo suave.
En Motorpasión | Dacia Logan 1.4 MPi, prueba (parte 1, parte 2, parte 3, parte 4)