Cuando tienes un patrimonio de más de 220.000 millones de dólares puedes montarte planes de lo más locos para Semana Santa. Por ejemplo enviar una flota de barcos de 330 millones a los fiordos noruegos para subir a una montaña en helicóptero y bajarla esquiando.
Al parecer es lo que hizo Mark Zuckerberg, la quinta persona más rica del planeta según la lista Forbes. Lo que bien podría ser una escapada de un villano de James Bond, en realidad va más allá: esquivar la normativa. O más concretamente aprovechar un vacío legal.
Un excéntrico viaje de Semana Santa con truco
La mayoría de mortales nos tenemos que conformar con ir al pueblo en Semana Santa. Como mucho a una segunda casa en la playa. Pero esos mundanos planes no son para multimillonarios. Las vacaciones de Pascua de Mark Zuckerberg es el perfecto ejemplo.
Dos barcos de 330 millones y un helicóptero. El año pasado durante estos días festivos, dos inmensos barcos llegaron a las costas de Longyearbyen, la ciudad habitada más septentrional del mundo, tras bordear el círculo polar ártico. Allí se tiraron más de 20 días, según detallaban entonces los datos de MarineTraffic. Uno, era el yate Launchpad de 300 millones de dólares. El otro, el buque de apoyo Wingman de 30 millones de dólares. Ambos pertenecen a Mark Zuckerberg, y suelen estar atracados en San Francisco. Hicieron una travesía de unos 8.500 km para llegar hasta allí.
Tanto yate como barco de apoyo tienen una plataforma para helicópteros. Un equipamiento clave para lo que tenía pensado para sus vacaciones el magnate neoyorquino: practicar heliesquí. O al menos es el motivo que señala el medio sueco NRK.
Heliesquí y un vacío legal. Esta modalidad de esquí fuera de pista básicamente es subir a una cima remota para bajarla por nieve virgen. Zuckerberg puede hacerlo por sus propios medios, gracias a su helicóptero y sus dos barcos. Pero este excéntrico plan tenía además otro motivo.
Para practicar heliesquí en Noruega, por normativa medioambiental, se exige solicitar un permiso de aterrizaje para el helicóptero, según detalla Børre Johansen, alcalde de Hamarøy. Pero hay un vacío legal: si el helicóptero aterriza en un barco, no se exige este permiso.
Por ello, se señala, Zuckerberg habría enviado sus barcos equipados con su aeronave a los fiordos del norte de Noruega y así poder llegar a las nevadas cimas esquivando esta atadura legal. Su yate haría las funciones de mansión flotante, donde poder descansar tras una estupenda jornada liberando adrenalina.
Un yate de lujo y culo inquieto. Si bien no se avistó a Zuckerberg en plena faena, lo que es meridiano es que los barcos estuvieron allí largos días coincidiendo con las fiestas de pascua. Y no sería descabellado que el motivo fuera el de practicar heliesquí, no en vano el creador de Meta es amante de los deportes de riesgo y ha recurrido a su flota de barcos para ello.
Aunque también es cierto que a veces le han esperado para nada. En noviembre de 2024, envió ambas embarcaciones desde San Francisco hasta Tahití cubriendo una distancia de más de 7.700 km supuestamente para hacer surf. Los dos barcos estuvieron allí más de dos meses, pero supuestamente no llegó a estar en ellos. Ahora mismo su yate Launchpad, según la señal AIS recogida por MarineTraffic, está atracado en un puerto de Isla Baltra, en Galápagos.
Imágenes | Rare Tahitian Air/Port Views, MarineTraffic
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