Lavar el coche con Fairy no es buena idea: aprendí la lección arruinando el SEAT Ibiza de mi madre

El lavajillas desengrasa...demasiado

Limpiando Coche Con Esponja
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Daniel Murias

“¿Y esa mancha? ¿Por qué el negro es más claro en esa esquina?”, me preguntó mi madre al ver lo limpio que había dejado su SEAT Ibiza negro. Mi yo de entonces, que con 12 años no supo qué contestar, le echó la culpa a los excrementos de las gaviotas. 

El problema es que esas ruidosas aves no se ven en el interior de la Costa da Morte. “¿Qué jabón has usado?”, me preguntó inquieta viendo en una esquina el bote de Fairy. “¡¿Y con qué esponja?!”

Jabón, pero adaptado

Sí, había usado líquido lavavajillas para lavar el coche, en pleno sol, para colmo, y en una zona había frotado demasiado con la esponja de lavar los platos. Pero no había usado la parte verde, así que no había problema, pensé. Error.

Quería lavar el coche y dejarlo perfecto, al ser negro se ven todas las más pequeñas impurezas y rayones, pero no tenía a mano todos los productos necesarios. Así que pensé que un poco de líquido lavavajillas podía ser una solución efectiva para limpiar el coche. 

Limpiando Un Coche Rojo Al Sol

Gracias a su poder desengrasante, el líquido lavavajillas permite eliminar fácilmente los residuos y la suciedad incrustada en los platos. Así que debería hacer lo mismo en la carrocería del coche. “Malo será”, pensé. 

Y efectivamente, ha sido una pésima idea. A largo plazo, el uso del líquido para lavar la vajilla puede tener efectos secundarios. Con el tiempo, o frotando más de la cuenta con la esponja, puede dañar los acabados del coche, es decir, las capas de barniz que le dan ese color brillante a la pintura. 

Con el tiempo, ese brillo se va y sobre todo la protección. Con el tiempo, al pintura se vuelve mate. Lo que al principio parece económico puede acabar generando gastos imprevistos para restaurar la pintura o las protecciones del vehículo.

Y es que la fórmula del lavavajillas no está adaptada al automóvil. Su pH y composición están diseñados para la vajilla, no para las capas de barniz y pintura de una carrocería y menos aún para el resto de acabados. Como resultado, puede eliminar las ceras protectoras y resecar o opacar superficies sensibles, como los plásticos o las juntas de las lunas.

Para limpiar bien el coche, lo mejor es usar champús y jabones adaptados a la limpieza de la carrocería del coche. Si bien es cierto que es importante utilizar productos de limpieza adaptados para obtener un resultado satisfactorio, hay que usar cantidades razonables. Si nos pasamos, pensando que así se lavará mejor, puede generar residuos que resultan difíciles de eliminar, incluso con el aclarado.

Imágenes | Karola G., Melodi Ustenor

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