Posiblemente si estás leyendo esto seas un friki de la limpieza como yo, o no. Quizá simplemente te guste tener las cosas limpias y, especialmente, el coche. En cualquiera de esos casos: bienvenido. Hoy vamos a limpiar cosas.
Lo que doy por hecho es que alguna vez has pensado que sería buen momento para dejar de gastarte dinero en los lavados de las gasolineras y hacerte con una hidrolimpiadora. Yo di ese paso y me hice con una Kärcher K5 y te voy a contar si merece la pena. O no.
Kärcher K5 Comfort Connect: ¿por qué tener una hidrolimpiadora?
Puede que te guste la limpieza, puede que no, pero seguro que conoces esa sensación gustosa de ir limpiando algo y ver cómo la roña se va esfumando. Ese es quizá el motivo principal por el que siempre me ha gustado la idea de tener una hidrolimpiadora.
Permíteme hablar en yayo, pero recuerdo de joven cuando uno de mis primeros trabajos fue ayudar con el mantenimiento de un jardín que incluía una piscina. Para acondicionarla cada verano había que hacerlo por las bravas y limpiarla por completo, para lo que nos dejaban una hidrolimpiadora.
Esa sensación de ver el verdín y la suciedad desaparecer al paso del chorro de alta presión y salir de la nada el azul clarito de los azulejos pe dejaba hipnotizado. Podía estar durante horas haciéndolo y pasar de ahí a los bordillos, a la fachada, a la acera, o a cualquier herramienta sucia en la que estuviera totalmente desaconsejado el uso de agua a presión... Daba igual. Estaba poseído por el espíritu de la limpieza.
De ahí pasamos a las motos de motocross, los coches, los camiones y la maquinaria industrial, siempre con el mismo denominador común: limpieza por fuerza bruta. Seguro que a ti te pasa un poco igual y lo de echar monedas en el túnel de lavado de la gasolinera se vuelve adictivo.
Ahí está la cuestión: cuándo merece la pena dejar de meter monedas en la máquina de la gasolinera y hacerte con una hidrolimpiadora propia.
Para mí la respuesta es fácil: siempre. Eso sí, tiene que haber una condición de base que se cumpla, y es que tengas un sitio apropiado para utilizarla. Si vives en un piso, pues obviamente no te compensa. Si tienes una casa con una zona mínima donde lavar tu coche (que es lo que nos interesa), entonces sí.
De entrada porque podrías lavar el coche en la calle pero está totalmente prohibido por el artículo 4.2 del Reglamento General de Circulación que contempla sanciones de entre 30 y 3.000 euros por verter agua y residuos en la vía pública. Así que cuidado con esto.
Por otro lado hay razones objetivas para usar un hidrolimpiadora. Por ejemplo te puedo contar que una manguera de jardín tradicional puede tirar agua a unos 5 bares de presión con un consumo de hasta 3.500 litros/hora, mientras que una limpiadora (según el modelo) puede tirar agua entre 100 y 180 bares y con un consumo máximo de 600 litros/hora.
Si nos ponemos el traje de preocupados por el medio ambiente, ahorramos hasta un 80% de agua, además de ahorrar tiempo y esfuerzo. Además usan entre un 20 y un 30% de material reciclado en su construcción.
Por cierto, ¿no te ha pasado de ir a un lavado a presión y que no salga la roña del coche? Entre otras cosas, eso es porque en las gasolineras la presión es de unos 80 bares.
¿Qué hidrolimpiadora me compro?
Vale, supongamos que ya estás con el gusanillo y ahora toca decidir qué tipo de hidrolimpiadora necesitas porque es todo un universo de modelos y características. En el caso de Kärcher hay una gama muy completa que va desde los modelos K2 hasta K7.
Te lo resumo muy rápidamente:
- K2 y K3: Son ligeras y compactas, pensadas para un uso ocasional con tareas sencillas que requieran poca presión y caudal, donde la limpieza a presión no sea tanto un fin como un medio para la limpieza. El precio de la más barata arranca en 59,95 euros en la web oficial.
Kärcher Hidrolimpiadora de Alta presión K 2 Universal Edition, presión 110 Bar, caudal 360 l/h, Pistola y Manguera de Alta presión, Boquilla Turbo, Peso 3,8 kg
- K4 y K5: Para un uso habitual en casas con jardín o patio, con equilibrio entre facilidad de uso, potencia y caudal con un precio más caro pero sin llegar al de productos de uso profesional. Están entre 239 y 519 euros.
- K6 y K7: Los modelos más top de Kärcher pensados para un uso intensivo semiprofesional. Mucho más potentes pero también más pesados y caros con precios por encima de los 600 euros.
En nuestro caso hemos probado la K5 Comfrot Premium Connect, que es el modelo más alto dentro de la gama K5 porque es lo más interesante para un uso amateur intensivo. Es un modelo equilibrado y extremadamente fácil de usar con unas características que me parece que son las que más se ajustan a un usuario medio con ganas de limpiar cosas.
No te voy a aburrir demasiado con las características de la K5 Comfrot Premium Connect, pero déjame hacerte algunos apuntes técnicos.
La presión máxima es de 145 bares y es regulable en tres niveles según el modo de chorro seleccionado, tiene un caudal máximo de 500 l/h y una potencia de 2,1 kW. Cifras bastante razonables para un precio de 419,95 euros, ahora con un descuento del 11%.
Pero más allá de los datos técnicos lo que me ha parecido más interesante de este modelo son algunas cosas que tenía la anterior K5 antes y otras que son nuevas en esta evolución y que me han resultado que su uso sea muy cómodo.
Cómoda, potente y rápida
Una de las cosas principales para usar una hidrolimpiadora o cualquier maquinaria en general es algo fundamental: que no sea un coñazo ponerla a funcionar o al recoger. Aquí creo que las hidrolimpiadoras en general han avanzado mucho en los últimos años y en especial Kärcher ha sabido escuchar a sus clientes.
A la hora de almacenarla y transportarla me parece que la usabilidad ha mejorado enormemente. Para empezar las ruedas engomadas son de buen tamaño y hacen que la máquina sea fácil de mover junto con el asa telescópica, aunque por la inclinación de las ruedas la máquina se mueve bien al tirar de ella, pero no al empujarla.
Para transportarla y moverla reconozco que es un cacharro un poco grande pero fácil de llevar. Los diferentes apliques tienen un sitio donde quedan bien sujetos, no tienes que llevar nada aparte y es fácil echarla en el maletero cargándola con el asa que tiene debajo del espacio de carga donde dejar objetos random donde yo por ejemplo llevo diferentes enganches de manguera.
El cable de alimentación mide 5 metros y se recoge en un soporte que podemos girar para sacar el rollo completo a la hora de montarla. Pero más importante aún me parece la adopción en este modelo del enrollacable para la manguera de 10 metros.
Esta manguera es flexible y aunque hay que estar un poco pendiente de evitar los loops a la hora de andar alrededor del coche, tanto la extensión como la recogida son mucho mejores que teniendo que estar moviendo la máquina para llegar con una manguera mucho más corta. Puedes limpiar todo un coche (o furgoneta en mi caso incluso) sin tener que mover de sitio la máquina.
Otro punto a favor es que solo tienes que usar una lanza para los cuatro chorros diferentes (concentrado, en abanico, rociador y uno que llamo turbochorro giratorio) y algo que para mí era fundamental para usarla con coches: el dosificador de espuma.
Limpiando todo a presión
Cuando empiezas a trabajar con una hidrolimpiadora ya luego solo puedes pensar en todo lo que puedes limpiar. Es una obsesión en la que puede que incluso intentes lavar al perro con ella. No, es broma, pero casi. He limpiado coches, patios, fachadas, furgonetas, cubos de basura, alfombras, césped artificial, desagües, un árbol... La he usado de manera bastante compulsiva.
Lo que más he hecho ha sido lavar coches primero con agua a baja presión con el modo rociador para humedecer y enfriar la superficie y la suciedad, luego con alta presión y el chorro concentrado y aclarar con el chorro en abanico después de frotar. Todo sin cambiar la lanza, solo girando la posición.
También por supuesto el accesorio de rociador de espuma que viene con un bote de un litro de detergente genérico (que luego sustituí por los champús que suelo utilizar para lavar los coches) es muy útil y produce una espuma densa y consistente.
Tiene un regulador para cuánta cantidad de jabón queremos utilizar y aunque no es del todo preciso me ha resultado correcto. Eso sí, creo que mejoraría una mejor generación de espuma con menos producto porque el consumo me ha parecido bastante alto y en ocasiones he preferido enjabonar a mano.
La regulación de presión en tres niveles se hace desde los botones + y - de la propia pistola, que además incluye una pantalla LCD porque tiene conectividad Bluetooth con la aplicación de Kärcher para ver el estado del producto y consejos de utilización a modo de guía si no tenemos ni idea de cómo usarla. A mí no me ha resultado práctico pero quizá para alguien que sea completamente lavando un coche por ejemplo te puede dar instrucciones paso a paso de cómo hacerlo.
No tiene un botón de bloqueo para accionar el gatillo y siempre que queramos presión tendremos que apretarlo manualmente, pero sí tiene un pulsador que reduce la presión necesaria para actuar sobre el gatillo. La marca dice que un 50% menos, pero no he podido compararlo así que no puedo valorar cuánto mejora la experiencia.
Lo que sí tiene es un botón para girar la lanza y que podamos variar el ángulo del chorro y pasarlo de horizontal a vertical para no tener que hacer contorsionismo con la muñeca.
Me habría gustado poder rociar jabón sin tener que cambiar entre la lanza y el rociador, pero el rociador solo funciona a baja presión y la lanza a alta. Aún así los cambios de lanza son rápidos porque van a presión y un giro de 90º pero si vas limpiando un coche por lados tienes que cambiar lanza-rociador-lanza por cada parte.
¿Y cómo limpia? Pues muy bien, la verdad. Desincrusta bien y rápido y el complemento perfecto después de enjabonar es frotar con un guante de microfibra para sacar bien toda la roña antes de aclarar. Las llantas usando un buen producto específico quedan de locos sin tener que frotar, aunque si frotas, mejor.
Y luego está el turbochorro giratorio que te recomiendo encarecidamente que uses con mucho cuidado. Totalmente desaconsejado para cualquier aplicación sobre coches porque al usarlo sobre fachadas y suelos es fácil ver cómo la suciedad y el verdín se desprenden, pero también erosiona el cemento de la potencia que tiene, así que cuidado. Me di sin querer en un pie y te aseguro que duele.
Es cierto que tras unas semanas de uso bastante intenso y al actuar sobre zonas muy muy muy sucias tuve un problema con la lanza y dos de los modos quedaron como obstruidos, pero Kärcher me mandó rápidamente un recambio completo de la lanza. Por lo demás, cero incidencias.
En definitiva me ha parecido un producto que si bien no es barato, creo que es un capricho asumible si le vas a dar un uso regular. Los resultados son muy buenos minimizando el esfuerzo en las tareas de limpieza.
En cualquier caso y como decíamos al principio me parece un producto de limpieza fundamental, pero siempre y cuando tengas un sitio donde utilizarlo. Y teniendo en cuenta que si te gastas 3 o 5 euros por lavado, tardarías unos 100 lavados en amortizarla dependiendo de cuánto te gastes.
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