Hubo un tiempo en que viajar en coche no consistía solamente en devorar kilómetros con prisa, sino en el placer de contemplar cómo cambiaba el paisaje tras el parabrisas. Una época indiscutiblemente romántica donde circular en solitario con la autopista vacía justificaba un madrugón, y perderse por carreteras secundarias era una forma de descubrir lugares nuevos. Quienes sentimos el coche como algo más que un simple medio de transporte, recordamos con nostalgia aquellos viajes donde la improvisación y la curiosidad dictaban el ritmo de la marcha.
Con la llegada del coche eléctrico, es innegable que hemos ganado muchas ventajas, pero también hemos tenido que adaptarnos a una forma de viajar más planificada en base a kilómetros de autonomía, número de paradas o tiempos de carga. Por suerte, la tecnología va mejorando a pasos agigantados, y el coche eléctrico está cada vez más cerca de igualar al térmico en cuanto a prestaciones y experiencia de uso. Para comprobarlo, hemos querido hacer un ejercicio de transposición, recorriendo algunas de las rutas más icónicas de nuestro país con un coche eléctrico que parece destinado a devolvernos ese placer por la carretera: el nuevo Volvo EX60.
Volvo EX60, ¿el mejor automóvil eléctrico para recuperar la pasión por la carretera?
Concebido sobre la plataforma SPA3, el Volvo EX60 no nace simplemente como un modelo más dentro de su catálogo de eléctricos, sino que está concebido para devorar kilómetros y devolver la emoción en la carretera. Su chasis Cell-to-Body (que integra la batería como elemento estructural) ofrece una rigidez estructural sobresaliente y un centro de gravedad extraordinariamente bajo, virtudes que le aportan una agilidad impecable en tramos virados sin renunciar al tradicional confort de marcha de la marca escandinava.
En rutas exigentes o de larga distancia, donde el cansancio suele hacer mella en el conductor, el EX60 marca la diferencia por la forma en que entrega su potencia (de entre 374 CV y 680 CV según versiones). La entrega inmediata de par característica de los motores eléctricos (de hasta 790 Nm en este SUV) se traduce aquí en una respuesta lineal, fiable y contundente a cualquier régimen, perfecta para solventar adelantamientos o encarar rampas pronunciadas con total solvencia.
La suspensión de doble horquilla en el eje delantero y multibrazo en el posterior, combinada con una amortiguación adaptativa regulable, neutraliza el balanceo en curvas cerradas y filtra con maestría las imperfecciones del firme. Circulando por autopista, el excelente coeficiente aerodinámico de Cx 0,26 y el trabajado aislamiento acústico, reducen al mínimo el ruido de rodadura y logran que los kilómetros transcurran casi sin darnos cuenta.
Recordemos que, ante todo, el Volvo EX60 es un vehículo 100% eléctrico, pero la arquitectura de 800 voltios de la plataforma permite que podamos disfrutar de todo ello sin preocuparnos por las recargas. Las baterías, de entre 83 y 117 Kwh según versiones, logran autonomías inéditas de entre 611 y 810 km en ciclo mixto, pudiendo además cargarla a una potencia máxima de carga de hasta 400 kW. Ello se traduce en un 10% al 80% en menos de 20 minutos.
5 rutas icónicas para redescubrir a bordo del Volvo EX60
Para poner a prueba las capacidades del Volvo EX60 y comprender cómo su tecnología trabaja en favor del placer al volante, nada mejor que someterlo a los escenarios más variados y exigentes del continente. Cinco legendarios trazados donde la autonomía, las recargas ultrarrápidas y la seguridad inteligente demuestran que el SUV mediano de Volvo está listo para reconquistar las carreteras.
1. El Paso de Despeñaperros (Castilla-La Mancha - Andalucía)
Cruzar el mítico desfiladero de Despeñaperros ha sido el rito de iniciación obligatorio de todo gran viaje hacia el sur peninsular. Quienes recordamos el antiguo trazado de la vieja Nacional IV, rememoramos una época donde adelantar requería tanta paciencia como pericia. Hoy, aunque el trazado ha sido dulcificado por la ingeniería moderna, la zona conserva ese aroma único a frontera natural, a transición mágica entre la meseta castellana y los mares infinitos de olivos de Jaén.
Hacer una ruta de larga distancia en un coche eléctrico solía exigir una planificación minuciosa de cada parada, pero el Volvo EX60 rompe esa barrera gracias a autonomías homologadas de hasta 810 kilómetros. Disponer de semejante rango con una sola carga significa cruzar el sur de España sabiendo que podemos desviarnos del camino marcado, explorar los encantadores pueblos de la zona o subir a los puertos sin mirar una sola vez el indicador de consumo. Cuando la autonomía deja de ser una preocupación latente, nuestro viaje recupera su condición de aventura libre e improvisada.
2. La N-634 por Guipúzcoa (País Vasco)
Viajamos hacia una de las carreteras más disfrutables de la geografía española, la N-634 entre San Sebastián y Santiago de Compostela, y más concretamente en el imponente tramo por el litoral guipuzcoano entre Zarautz y Zumaia. Un trazado tallado directamente sobre la roca donde las olas del Cantábrico rompen a escasos metros del asfalto. Conducir por estas carreteras, especialmente cuando los temporales del norte azotan la costa y las rachas de viento sacuden la carrocería, exige una conexión total entre el conductor y el vehículo.
Precisamente es el enfoque user-centric que ha buscado Volvo para integrar el conjunto de soluciones tecnológicas del Volvo EX60, y que ha bautizado con el nombre de HuginCore. Su unidad central recoge, procesa y ejecuta toda la información recopilada por los sensores del coche sobre su dinámica en tiempo real. Por ejemplo, si una racha de viento imprevista golpea el coche a la salida de un túnel o en pleno tramo acantilado, el sistema coordina en milisegundos la respuesta del control de estabilidad, la tracción total y la amortiguación adaptativa. Nosotros solo percibimos una asombrosa sensación de aplomo y solidez, permitiéndonos disfrutar del paisaje cantábrico con absoluta confianza.
3. La Carretera de Sa Calobra (Mallorca)
La carretera MA-10, que recorre el norte de Mallorca desde Andratx hasta Pollença, es una magnífica alternativa para conocer la isla. Pero si además te desvías por la MA-2141 hacia Sa Calobra, encontrarás un auténtico examen para cualquier entusiasta del motor. Esculpida en el corazón de la Sierra de Tramuntana en Mallorca, sus 13 kilómetros sin una sola línea central esconden 80 curvas, incluyendo el famoso Nus de sa Cravata (el Nudo de la Corbata), un bucle de 360 grados donde la carretera se cruza por debajo de sí misma. Es un trazado hipnótico donde el constante frenar y acelerar exige el máximo al vehículo.
En un descenso tan técnico, la integración estructural Cell-to-Body del Volvo EX60 cobra todo el sentido. El bajísimo centro de gravedad elimina balanceos en apoyos al límite, mientras que la frenada regenerativa inteligente no solo retiene con precisión antes de encarar cada horquilla, sino que devuelve energía a la batería de 800V en cada desaceleración, transformando un puerto exigente en una lección de eficiencia dinámica.
4. La N-260 o Eje Pirenaico (Cataluña, Aragón y Navarra)
Conocida como el Eje Pirenaico, la N-260 serpentea a lo largo de más de 500 kilómetros atravesando tres comunidades autónomas. Cruzando densos bosques de abetos, impresionantes gargantas y valles montañosos, es considerada por muchos la mejor carretera de España para disfrutar de la conducción. Es una ruta que invita a disfrutar de la potente pero silenciosa mecánica del Volvo EX60, con un ritmo constante y fluido y sin tocar el pedal de freno. Sin embargo, en un viaje transpirenaico de esta envergadura, las paradas obligatorias para recargar no deberían romper el encanto del trayecto.
Es aquí donde la arquitectura eléctrica SPA3 de 800V del Volvo EX60 demuestra sus valores diferenciales al aprovechar los varios puntos de carga ultrarrápida de la ruta, pudiendo admitir una potencia máxima de carga en corriente continua de hasta 400 kW. Ello se traduce en cifras que hasta hace poco parecían imposibles: cargar de 10% al 80% en 19 minutos o, lo que es más útil en ruta, recuperar hasta 304 kilómetros de autonomía en apenas 10 minutos. El tiempo justo para estirar las piernas, admirar las cumbres pirenaicas y tomar un café antes de volver a perderse en el asfalto.
5. Puerto de San Glorio (España): el desafío de la cordillera Cantábrica
Conectar Potes con la meseta leonesa a través de la N-621 supone ascender hasta los 1.609 metros de altitud sorteando el desfiladero de La Hermida y las rampas de San Glorio. Un trazado de alta montaña caracterizado por cambios de rasante, curvas ciegas y asfaltos cambiantes según la estación del año.
La tracción total eléctrica y el procesado de datos en tiempo real de HuginCore garantizan que ni la gravilla en verano ni las placas de hielo en sombra comprometan el agarre. La potencia se distribuye entre ambos ejes en milisegundos, ofreciendo una motricidad impecable al salir de las horquillas más cerradas sin perder el silencio absoluto que exige la naturaleza de los Picos de Europa.
6. De Monfragüe a Villuercas (Extremadura)
Concluimos nuestro viaje uniendo dos de los mayores tesoros naturales del interior peninsular: el Parque Nacional de Monfragüe y el Geoparque Mundial Unesco de Villuercas-Ibores-Jara. Un itinerario de más de 100 kilómetros a través de un trazado que combina las panorámicas de la EX-208 a su paso por el parque con los más de 60 kilómetros de curvas de la EX-118 cruza el geoparque. La ruta arranca cruzando las dehesas extremeñas y los roquedos del río Tajo (donde el emblemático Salto del Gitano sirve de mirador excepcional) para adentrarse, a través de sinuosas carreteras secundarias, en los abruptos relieves del geoparque hasta alcanzar la histórica villa monumental de Guadalupe.
Disfrutando de este fascinante itinerario tendremos la tentación de parar a consultar mapas, buscar miradores panorámicos o indagar en la historia local. El Volvo EX60 puede ayudarnos con la integración de forma nativa de Gemini, la inteligencia artificial de Google, con la que podremos comunicarnos por voz con lenguaje natural y orgánico. No solo podremos preguntarle sobre aspectos del coche, sino también sobre la avifauna de Monfragüe, la geología del Villuercas o la historia del Monasterio de Guadalupe en nuestro trayecto. A la postre, es como viajar con un copiloto con acceso a una gigantesca guía de viajes.
Nuestro periplo a través de estas cinco rutas míticas demuestra que el automóvil del futuro no tiene por qué convertirse en un frío aparato autónomo que nos despoje de la emoción de conducir. El nuevo Volvo EX60 demuestra exactamente que podemos recorrer el camino a la inversa: utilizar la tecnología más avanzada para conectarnos a la carretera de una forma mucho más pacífica, segura y confortable. Y con sus magníficas autonomías y velocidades de carga, nos devuelve el placer de poder elegir cualquier punto del mapa, encender el vehículo y volver a disfrutar de los viajes.
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