Cuando se planea un viaje a pueblos costeros de Asturias, Cudillero suele ser el primero que aparece en la lista, pero siguiendo la costa hacia el occidente llegamos a Luarca, una villa marinera manos asociada al turismo de masas y que conserva buena parte de su personalidad. Su puerto, las casas blancas que trepan por las laderas y el río Negro, que atraviesa el centro bajo siete puentes, dibujan una de las estampas más bonitas y reconocibles de la costa asturiana.
Para una visita en camper hay, además, una ventaja importante: se puede dejar aparcada gratis y hacer prácticamente todo el recorrido a pie. El barrio de La Pescadería, El Cambaral, el puerto, el Puente del Beso, la Mesa de Mareantes y Navegantes, la ermita de La Blanca y el cementerio cierran un itinerario perfecto, aunque con algunas cuestas que conviene tener en cuenta si se viaja con niños pequeños o personas con movilidad reducida.
Dos miradores y un cementerio frente al Cantábrico
El pasado de Luarca como importante puerto pesquero desde la Edad Media todavía se puede leer en sus barrios, edificios y rincones históricos. En este sentido, hay dos sitios a marcar en el mapa: el primero es la ermita de La Blanca, también conocida como la Atalaya o del Buen Jesús Nazareno (junto al faro y domina el mar desde uno de los extremos de la villa). En el otro lado se encuentra la ermita de San Roque, junto al mirador de El Chano, desde donde se obtiene una de las mejores panorámicas de Luarca.
A partir de aquí el puerto, las playas, el río Negro y sus puentes quedan delante, mientras que al otro lado están el cementerio (con unas vistas espectaculares al Cantábrico), el faro y la ermita de La Blanca. El famoso Puente del Beso, además, está ligado a una leyenda medieval de piratas, amores prohibidos y un final bastante menos romántico de lo que su nombre hace pensar.
Y Luarca tiene otra peculiaridad que hace que la visita sea algo más que un paseo por un pueblo bonito: aquí nació Severo Ochoa, Premio Nobel de Medicina. Su casa natal, la plaza que lleva su nombre, la estatua dedicada al científico y su tumba permiten seguir parte de su historia por el centro de la localidad.
Si hay tiempo, conviene salir de Luarca y recorrer el concejo de Valdés
Uno de los grandes atractivos de viajar en camper por esta zona es poder utilizar Luarca como punto de partida para descubrir el resto del concejo de Valdés. Por ejemplo, los Jardines de la Fonte Baixa son una de las paradas más singulares: ocupan más de 20 hectáreas y reúnen una enorme variedad de plantas, además de elementos arquitectónicos y piezas procedentes de diferentes lugares.
También merece la pena acercarse al Cabo Busto, recorrer su ruta circular y asomarse a los diferentes miradores sobre los acantilados. Para completar la excursión están la ermita de La Regalina, en Cadavéu, y varias playas del concejo, entre ellas Cueva, Otur y Barayo. Esta última tiene además un componente natural especialmente interesante: se encuentra dentro de una reserva natural en la desembocadura del río Barayo, con dunas, marismas, bosques y acantilados.
La mejor opción para dormir con la camper está junto a la estación
Para quienes llegan en autocaravana o camper, Luarca tiene una ventaja que no todos los pueblos turísticos de la costa asturiana pueden ofrecer: dispone de un área pública y gratuita específica para estos vehículos. Cuenta con 15 plazas y está en la avenida de la Estación, junto a la estación de FEVE. Dispone de agua potable, vaciado de aguas grises y negras y permite la pernocta, aunque la estancia máxima es de 72 horas.
La ubicación es especialmente práctica para una estancia corta pues el centro de Luarca está aproximadamente a 500 m, hay supermercados y establecimientos de hostelería en las inmediaciones, una gasolinera a unos 600 m, zona de pícnic y transporte público.
Park4night ayuda a localizar otros puntos, pero no sustituye a la señalización
La aplicación Park4night también muestra varias ubicaciones utilizadas por viajeros en Luarca. Destacan puntos en la avenida de Galicia, avenida de la Estación, Raicedo y avenida de Argentina: el de la avenida de la Estación es especialmente interesante por la cantidad de valoraciones acumuladas por otros usuarios y por describirse como un lugar con servicios para autocaravanas.
También aparece, por ejemplo, un aparcamiento en la avenida de Argentina que los usuarios describen como gratuito y situado junto al río, además de otros puntos donde viajeros han estacionado. Pero, como siempre, conviene repasar la normativa local y consultar si hay restricciones específicas antes de viajar.
Por prudencia además lo recomendable es atender a la señalización existente en el área cuando se llegue y no superar el plazo que figure como vigente allí. No merece la pena apurar el límite: la propia ordenanza considera infracción leve superar el tiempo autorizado, mientras que la acampada libre está clasificada como infracción grave. Las multas pueden llegar hasta 50 euros para las infracciones leves, 200 euros para las graves y 500 euros para las muy graves.
En definitiva, la combinación es difícil de mejorar para una escapada camper: Luarca se puede visitar andando, tiene un área pública gratuita con servicios, supermercados y restaurantes cerca y es una base perfecta para conocer otros puntos del concejo de Valdés. En la costa asturiana, a veces basta con desviarse un poco de los destinos más conocidos para encontrar una villa marinera que merece tanto una visita como una noche tranquila en la camper.
Imágenes | Turismo Asturias
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