Hemos hablado en la primera parte de la prueba del Toyota Prius sobre cuestiones de diseño, espacio interior y equipamiento. El principal objetivo de este coche híbrido es la eficiencia. Lo adelantábamos al hablar de la aerodinámica, y esa es también la finalidad del sistema de tracción.
El Prius que hemos probado, con llantas de aleación de 17 pulgadas y neumáticos un poco más anchos, homologa un consumo combinado de tan solo 4,0 l/100 km. No olvidemos que estamos hablando de un coche de gasolina y con cambio automático, así que ese consumo es realmente interesante. Combinando ambos motores, el de gasolina, de cuatro cilindros atmosférico, y el eléctrico, la potencia total es de 136 CV.