
A más de uno el Zenvo ST1 ni le sonará, porque es un modelo muy raro del que solo se fabricarán 15 unidades en su vida comercial. Uno de ellos protagonizó un bonito espectáculo en un evento deportivo en Dinamarca dentro del Jyllands Ringen.
Ocurrió en un evento para celebrar el décimo aniversario de Sportscar Event, que permite a la gente subirse en el coche de sus sueños a cambio de una tarifa y así recolectar dinero para filantropía. Para el conductor Troels Vollertsen, el ST1 se fue de sus manos cuando quiso poner el coche “a tope”.
A consecuencia de un ritmo muy elevado, algo que te puede pasar fácilmente con un bicharraco de 1.104 CV, Troels perdió el control a la salida de una curva, saliéndose de lado de la pista. Cuando uno pierde el control en circuito de esa manera, lo más fácil es acabar dando un buen guantazo al coche contra las protecciones.




