
La situación del mercado automovilístico español es especialmente complicada. Las cerca de 800.000 unidades matriculadas el pasado año son un mal sueño para aquellos que recuerdan las cifras de 2007, momento en el que la demanda empezó a verse claramente afectada.
No obstante, esta industria es de las más competitivas de Europa, y está dando muestras de que es capaz de buscar nuevas soluciones para mejorar la situación. Una de esas soluciones pasa por mejorar la distribución, y así lo ha pretendido hacer TATA, que ahora cuenta con un nuevo importador.
En concreto, estas tareas, realizadas ahora por Bergé Automoción, serán asumidas por Nijuler, nuevo importador por tanto de la marca. Bajo el brazo, Juan Ballesteros, presidente y propietario de Nijuler Automoción, ha traído la llegada en marzo de dos nuevos modelos, que según la marca india, suponen un claro salto adelante.






