Presentación: Saab 9-3 XWD Aero y Turbo X (parte 3)
Al límite, el cambio manual de 6 velocidades me parece un poquito lento, y cambiando velozmente me llegó a molestar la alfombrilla con el pedal del embrague, algo que por otra parte también me pasó con el Vectra OPC, aunque ahora menos. Los frenos no acusaron fatiga a pesar de la paliza que les dimos.
El coche entraba en las curvas de forma limpia, aunque acusaba subviraje al entrar muy deprisa, era muy fácil mantener la trayectoria y ni aun pisando a fondo conseguía descolocar el coche, ni dentro de la curva ni a la salida de la misma. Llegué a utilizar la 4ª, pero básicamente estrujé la 2ª y la 3ª sin piedad hasta el límite de revoluciones del motor. El LSD se nota un huevo bastante, se pega como una lapa y no sobrevira más que un poquito.




