
Tal como adelantaban hace un par de días nuestros compañeros de Racingpasión ayer se celebró un interesante evento que podríamos denominar “carrera callejera” de lujo.
Por un lado, Christijan Albers estaba a los mandos del monoplaza de Fórmula 1 Spyker F8-VII. A la misma altura en la línea de salida, Ralph Aarts pilotaba un caza F-16 del ejército Holandés.
Como ya sabemos, (sí, aunque parezca extraño no es la primera vez que vemos una prueba de este estilo), el monoplaza tiene mucho más tirón al principio, pero el avión una vez que coge velocidad lo supera por la potencia de sus reactores.



