
Tras los entrenamientos del miécoles y del jueves, teníamos a cuatro Peugeot en las cuatro primeras posiciones, pero 24 horas son muchas y cualquier cosa puede pasar. Los Peugeot, grandes favoritos para revalidar la victoria en Le Mans, han ido sucumbiendo hasta permitir que Audi consiga un fantástico triplete.
Los problemas para los franceses comenzaban nada más empezar la carrera. El líder, el Peugeot #3 con Pedro Lamy al volante tenía que abandonar con un soporte de la suspensión roto. No era preocupante, tres Peugeot seguían en las tres primeras posiciones. Además el Audi más peligroso, el de Kristensen-McNish-Capello sufría un pequeño accidente al tratar de superar a un BMW M3 GT2 con problemas. Tras pasar por boxes, perdía un par de vueltas de esas que luego se echan de menos.
Con un Peugeot menos, la posición de privilegio pasaba a manos de la unidad #1 de Peugeot Sport. Gené-Wurz-Davidson tenían un ritmo demoledor que se rompía una vez entrada la noche. Problemas en el alternador le hacían detenerse en boxes por cuatro vueltas. Un Peugeot menos en la lucha. Pero seguían estando tranquilos. La unidad #2 de Peugeot seguía al frente de la carrera.





