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Renault Clio RS 200 EDC

La cuarta generación del Renault Clio viene en dos sabores, cinco puertas y familiar (Clio Sport Tourer). Se sacrifica la carrocería de tres puertas y eso afecta a la versión más deportiva. Es el Clio RS que más se distancia de sus precedesores inmediatos en múltiples sentidos, empezando por el motor Turbo y el cambio automático.

Mantiene la potencia del anterior atmosférico, pero gana par y la contundencia de un motor sobrealimentado, sin que se perciba mucho en cuanto a tacto. El cambio de doble embrague EDC, según la marca, consigue lo mejor del mundo manual y del automático, dejándose por el camino el doble embrague que se hace con los pies.

Mismo criterio se aplica a su carrocería, que visualmente puede dar el pego como tres puertas al esconder los tiradores de las puertas traseras, por razones de practicidad. La otra cara de la moneda es que se ahorran la variante “corta” por temas de economía de escala.

Renault Clio RS 200 EDC

Un mercado calentito donde el Clio RS arrasa

En las generaciones anteriores se han vendido 90.000 Clio deportivos. En el segmento B de altas prestaciones, el Clio RS III se quedó con casi el 10% de la cuota de mercado. El nuevo modelo se quiere abrir a nuevos clientes, incluyendo las chicas, haciéndolo más dócil y fácil de conducir.

Y es que, admitámoslo, el Clio RS IV es muy fácil de conducir gracias a las ayudas electrónicas y al cambio automático, que no nos va a dejar hacer ninguna burrada para conservar la mecánica. Además, con sus tres programas de conducción, el coche se adapta a gustos: conductor eco-racer, quemao y carbonilla.

Como podemos ver en nuestro especial JASP, el Clio RS 200 EDC tiene varios competidores. De serie, quitando Polo WRC y A1 quattro, es el más potente, trono que ya ostentaba su predecesor. Son 200 CV de potencia para un peso muy contenido, 1.204 kg, aunque podría pesar menos con tres puertas.

Renault Clio RS 200 EDC con chasis Cup Renault Clio RS 200 EDC con chasis Cup

¿En qué se diferencia de un Clio normal?

Para empezar, no se fabrica en el mismo lugar. De Flins viajan las carrocerías sin pintar a Dieppe, en Normandía, en la antigua fábrica de Alpine. Allí se pintan y se hace todo el proceso de ensamblado. Tardan 26 horas por unidad, más tiempo del que lleva un Clio normal de cinco puertas. Este color amarillo es exclusivo del RS.

En cuanto a diferencias estéticas, el frontal es más agresivo, con logotipos RS y una firma visual específica. Las llantas pueden ser de 17 o 18 pulgadas, en gris o negro. En el caso de las versiones Cup, las pinzas de freno van pintadas en rojo, aunque sean exactamente las mismas que las del RS normal.

Aparte de las piezas en color negro —y no negro guarro de coche básico— tiene el difusor trasero soplado con doble salida de escape. No le falta un alerón de techo, ambas piezas mejoran la fuerza descendente para tener e coche sujeto. Alcanza 230 km/h, una cifra muy respetable para un coche de su tamaño.

Renault Clio RS 200 EDC interior Negro y rojo combinan para crear una atmósfera más “racing”

En el interior encontramos los asientos deportivos, que sujetan muy bien el cuerpo, y cinturones de seguridad coloreados. Los pedales son de aluminio. La decoración roja se encuentra en varios detalles, como en la parte superior central del volante, que indica cuándo llevamos la dirección centrada.

El tablero de instrumentos es específico, con fondo gris. Cuando le damos al contacto, nos “saluda” moviendo las agujas a sus máximos, algo habitual en el segmento. Además, si tiene el R-Link, una tableta integrada, las posibilidades del coche mejoran sustancialmente.

Aunque el sonido del motor es amplificado mediante una membrana al habitáculo, podemos escoger sonidos artificiales para el coche por altavoces, aunque en el mercado español no. Consideran que el coche ya suena bien como para ponerle artificios. Un extra que no puede faltar para cualquiera que entre a circuito es el RS Monitor.

Renault RS Monitor

Es probablemente la mejor solución de telemetría en un modelo de serie e inigualable en su segmento. No solo permite ver de forma gráfica y clara multitud de información, es que permite grabarla en una unidad USB para posterior análisis y destripado con aplicaciones específicas. Podemos hacer un estudio forense de nuestra forma de conducir.

Nos puede informar de datos del motor, grado de patinado de ruedas delanteras, ángulo de dirección, medidor de fuerzas G, cronómetro basado en GPS (conoce los circuitos), estado de la caja de cambios EDC y un largo etcétera. Es más completo que el del Mégane RS, aunque no permite personalizar tanto la respuesta del coche.

En el vídeo que saldrá en la próxima entrega podéis ver todos los menús del RS Monitor con detalle. Me parece un gran acierto el R-Link, ya lo comenté en la prueba del Clio Sport Tourer, solo tengo la duda de que vaya a durar un tiempo razonable, por lo menos tanto como el coche sería lo suyo.

Renault Clio RS 200 EDC Para controlar el patinado, el diferencial electrónico frena selectivamente

Modos de conducción del Clio RS 200 EDC

Mediante un botón que hay entre los asientos delanteros, podemos alternar entre tres modos: Normal, Sport y Race. Nos llevan a tres situaciones predefinidas que no podremos cambiar ni personalizar. La última solo es adecuada para circuitos, para “tramear” mejor Sport.

En el modo Normal el pedal del acelerador no será muy reactivo, y la caja de cambios procurará reducir el consumo y alargar los tiempos de cambio para ser más suave. La dirección asistida es un poco más blandita y las ayudas electrónicas funcionan a pleno rendimiento.

Pasando al modo Sport, el acelerador hará más efecto, también el motor hará más ruido. El cambio EDC va a estirar más las marchas y a cambiar anticipadamente para evitar falta de revoluciones o corte de inyección. Si elegimos el modo semiautomático, oiremos un pitido antes del corte de inyección.

Renault Clio RS 200 EDC launch control

Además, activa el launch control, que permite salir pitando desde parado, mejor que un piloto profesional. Ambas levas hacia atrás, freno con el pie izquierdo, acelerador a fondo con el derecho, coge 2.500 RPM, soltamos freno y arranca a toda velocidad (0-100 km/h oficial en 6,7 segundos). La dirección asistida se endurece y tiene un tacto más deportivo.

El modo más radical es el modo Race, en el que la caja automática ya no hace nada si no se lo pedimos. Los cambios duran menos de 150 ms, es muy rápido. La diferencia fundamental con el modo anterior, es que el control de tracción se desconecta por completo, en el modo Sport permite cierto patinado.

No podremos desconectar el control de estabilidad ESP, de hecho no hay botones ni menús que permitan hacer tal cosa. En otros modelos de la competencia podemos desconectar por completo las ayudas, pero Renault capa esta posibilidad por seguridad. Siempre quedará el recurso de quitarle un fusible.

Renault Clio RS 200 EDC difusor trasero

El chasis Cup

Como viene siendo habitual, el Clio RS 200 EDC con chasis Cup es la opción más radical. La suspensión es un 15% más rígida, reduce la altura en 3 milímetros y la dirección es más rápida. Los frenos no cambian, son los mismos en ambos tipos de chasis. Los ha heredado del Laguna/Espace V6.

Estos frenos son muy potentes, son de 320 mm delante y 260 mm detrás, una gran diferencia respecto al Clio. De hecho, tienen tanta fuerza, que al coche le cuesta un poco digerirla. Me dio la sensación de que pisando el pedal a fondo, era difícil mantener una línea recta, sin ayudas electrónicas (ABS/ESP) sería casi inconducible.

La barra estabilizadora trasera tiene un 10% más de rigidez que el Clio RS III y un 60% más que el Clio 2012. Además, la suspensión delantera tiene un control hidráulico en los amortiguadores, para mejorar su efectividad y de paso ser más cómodo, sin sacrificar su paso por curva.

Renault Clio RS 200 EDC

Los intervalos de mantenimiento

Renault asegura que sus costes de mantenimiento son “muy razonables”. En el RS Monitor podremos ver los recordatorios de mantenimiento, pero os comento unos ejemplos porque me parecen interesantes:

  • Cada 20.000 km / dos años: aceite, filtros de habitáculo y aceite
  • Cada 40.000 km / dos años: filtro del aire
  • Cada 120.000 km / cuatro años: bujías, líquido de freno y refrigerante del motor
  • Cada 160.000 km / seis años: correa de accesorios

La distribución es mediante cadena y no tiene mantenimiento. En esta relación no se indica nada sobre la caja de cambios EDC en la documentación que me han suministrado. Obviamente, el uso intensivo del coche puede reducir algunos intervalos por puro sentido común.

Renault Clio RS 200 EDC

¿Consumo de 6,3 l/100 km? ¡JA!

La ficha técnica dice que tiene un consumo medio de gasolina de 6,3 l/100 km, seguramente en las mismas condiciones que conduciríamos un Clio 1.2 de 75 CV. Más bien hay que hablar de 7-8 l/100 km en conducción “civilizada” y medias de 9-11 l/100 km si nos divertimos con el coche, pero no en exceso.

El consumo medio en circuito es normal, unos 25 l/100 km, que es lo que consume un coche de estas características a fuego. Por lo tanto, los que dicen no preocuparse por el consumo deberían pensar en una horquilla de 15 a 37,5 euros cada 100 km. En euros duele más, ¿a que sí?

Lo que es impepinable es que el consumo, en condiciones habituales de circulación real, será menor con el cambio EDC que el de un conductor promedio. En conducción deportiva depende de lo que nos pese el pie. Las marchas no me han parecido ni cortas ni largas, en un término medio.

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En Motorpasión | Renault Clio RS 200 EDC, presentación y prueba en Granada (parte 2)

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