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Nissan Qashqai

Ya hemos hablado sobre la agradable estética del Qashqai y el triunfo que ha supuesto para Nissan en términos de ventas. Es un hecho que la idea de crossover compacto gusta y que la gente se decanta por este concepto más polivalente, para alejarse un poco de la tónica habitual en el segmento de los compactos y, por qué no, para ganar también en utilidad.

La actualización del Nissan Qashqai en 2010 trajo consigo una serie de cambios que mejoraron no sólo la estética del coche, sino también su comportamiento. La suspensión ha sido revisada para ganar en confort, aunque no por ello se ve perjudicado el comportamiento en carretera.

Además, una opción muy interesante es la nueva versión “ecológica” denominada Pure Drive, que monta el motor 1.5 litros dCi, reduciendo las emisiones de CO2 hasta los 129 g/km y el consumo medio homologado hasta los 4,9 litros a los cien kilómetros.

Nissan Qashqai

Motor y prestaciones

La unidad de pruebas que pudimos conducir montaba el motor 2.0 litros dCi (turbodiésel con inyección directa Common Rail y de origen Renault) de 150 CV, acoplado a una transmisión manual de seis velocidades de funcionamiento algo rudo (ni por asomo como el cambio de un todoterreno, pero algo parecido). Las dos primeras marchas pueden parecer algo cortas circulando por ciudad, por lo que tendremos que recurrir al cambio más de la cuenta, salvo que nos guste “tractorear” en tercera.

Como ya hemos comentado en la parte anterior, la fuerza del motor se transmite al asfalto a través de la tracción integral de la casa, con modos 2WD (4×2), Auto (4×4 con reparto automático de par) y Lock (4×4 con bloqueo de diferencial).

El nivel de prestaciones que ofrece el 2.0 dCi está muy bien incluso para un vehículo de su tamaño y peso, aunque el propulsor es algo perezoso por debajo de las 2.000 vueltas. A partir de esa franja, momento en el que consigue el par motor máximo de 320 Nm, la aguja sube con más ganas hasta las 4.000 vueltas, donde entrega el pico de potencia de 150 CV. Estirar más el motor no tiene mucho sentido puesto que el empuje deja de ser apreciable.

El Qashqai 2.0 dCi 4×4 acelera de 0 a 100 km/h en 9,9 segundos (con el cambio manual, ya que con el automático tarda 11) y su velocidad máxima es de 193 km/h.

Nissan Qashqai

Aunque homologa 6,0 litros de consumo combinado, lo cierto es que en una conducción normal la cifra aumenta hasta los 7 litros fácilmente. En el caso de que nos pese el pie derecho, disparar la media por encima de los 8 litros no es algo disparatado, aunque algo complicado ya que en ciclo mixto el consumo en carretera rebajará bastante la media. Las gomas que monta de serie el Qashqai con las llantas de 18 pulgadas en el acabado Tekna Sport tienen medidas 215/55 R18.

En ciudad la cifra oficial es de 7,5 litros a los cien kilómetros, aunque también es bastante fácil sobrepasarla sin necesidad de conducir rápidamente, ya que el peso del coche penaliza bastante el consumo de combustible, sobre todo en marchas cortas y con paradas constantes. Si le damos un uso exclusivamente urbano, el consumo puede superar hasta los 8 ó 9 litros (llegué a ver hasta 11 litros en ciudad).

El punto fuerte del 2.0 dCi es el consumo extraurbano. En carretera es plausible conseguir la media homologada (5,2 litros) si conducimos de forma tranquila y respetando los límites de velocidad. Me ha sorprendido gratamente que en llano la media puede incluso rebajar la barrera de los 5 litros. Nada mal para este grandullón (que no es tan grande en realidad).

Para aquellos interesados en los entresijos del consumo, diré que el coche tenía unos 14.000 kilómetros en el momento de la prueba. Por otra parte, cabe mencionar que el depósito de combustible tiene una capacidad de 65 litros.

Nissan Qashqai

Conducción y dinámica

Ya hemos apuntado que la actualización de 2010 para el Qashqai incluía una serie de retoques en la suspensión para ganar en comodidad. En nuestro caso, incluso con las llantas de 18 pulgadas la suspensión absorbe bastante bien las irregularidades del terreno, siempre y cuando la carretera no esté destrozada.

Si tenemos que salir de la carretera, la marcha tampoco es incómoda por caminos en buen estado, aunque si éstos no lo están, el traqueteo será constante y molesto. No obstante, tampoco está pensado para eso, y menos equipando las llantas de las que hablamos.

A pesar de la mejora en confort, el Qashqai no parece haber perdido sus cualidades dinámicas. Incluso en un vehículo así de alto, los balanceos de carrocería y las inercias no son demasiado apreciables salvo que hagamos el salvaje. Sin duda este crossover compacto es de los mejores de su segmento en cuanto a estabilidad y calidad de marcha se refiere.

Nissan Qashqai

La suspensión delantera es independiente de tipo Mc Pherson mientras la trasera es de tipo multilink, y como ya hemos dicho, la configuración es bastante benévola con los ocupantes del vehículo, y también con el conductor (a la hora de conducir, me refiero). Si hablamos del sistema de frenos, equipa discos ventilados en el eje delantero y macizos en el trasero, es más que suficiente para detener con contundencia al Qashqai, y además cuenta con asistente a la frenada de emergencia.

Aunque pueda no parecerlo, el Nissan Qashqai es a pesar de sus dimensiones y de sus aproximadamente 1.600 kilogramos de peso, un coche ágil dentro de lo que cabe. No es un ultraligero, pero se defiende estupendamente incluso en ámbito urbano, donde no se muestra torpe ni excesivamente voluminoso.

La tracción total es algo que personalmente he usado bien poco. Sólo un día que llovió conecté el modo Auto para ir más tranquilo (y seguro, claro), y bueno, también en alguna escapadita por pistas de tierra.

Nissan Qashqai

Como era la versión 4×4, tuve que hacer alguna incursión fuera de la carretera y lo cierto es que se defiende bien incluso con suelo blando. No probé a meterlo en barro ni en terrenos más complicados puesto que no me apetecía meterme en un berenjenal. Sería poco inteligente teniendo en cuenta que el coche no cuenta con reductora.

Para un uso diario no tiene mucho sentido tampoco llevar conectado el modo Auto (reparto automático de par entre ambos ejes), más que nada porque penaliza ligeramente el consumo. No obstante, el plus de seguridad que aporta en condiciones adversas es un factor a tener en cuenta.

Mañana más y mejor.

Continuará...

En Motorpasión | Nissan Qashqai 2.0 dCi 4×4, prueba (exterior e interior, equipamiento y versiones, valoración y ficha técnica)

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