
Después de haber conducido el Mazda5 en sus dos generaciones, veo que se ha hecho una puesta al día para resaltar las ventajas y pulir algunos inconvenientes. En mi opinión, no tendrían que haberlo vestido como generación nueva (2.0), sino como un 1.5, sería un poco más riguroso.
Hay varios aspectos en los que este monovolumen está perdiendo el carro de la innovación, y lo resaltan sus lagunas en los equipamientos más punteros, especialmente en seguridad activa, conectividad con dispositivos USB, representación de la información o innovaciones relativas a motores.
Lo único medianamente moderno es el iStop en el motor de gasolina de 150 CV, pero no lo tiene en diesel. Es la pega de usar un motor diseñado por otros, porque en PSA/Ford sí tiene automatismo de parada y arranque (e-HDi, Auto Stop&Start). No tiene versiones automáticas, ni acceso sin llave, ni guantera climatizada…

En la primera parte no lo he definido como un 5+2, más bien es un 4+3, porque la plaza central trasera es más para salir de apuros, o para utilizarla de mesita o reposabrazos central, fijaos en las fotos. Las plazas de la tercera fila son fundamentalmente para niños, pero también valen para mujeres talla S (de menos de 1,60 metros).
Los motores 1.8 y 1.6 CRTD no me parecen el colmo de la eficiencia, porque en consumo real prácticamente gastan lo mismo que el 2.0 gasolina y el ya retirado 2.0 CRTD. En general, está en un término medio entre muy aushtero y gastón: gasolina 8-9 l/100 km y diesel 6-7 l/100 km.
A los niños les gustará, no solo por la forma sonriente que tiene, tipo emoticono (:D), sino por el DVD para las plazas traseras que regala la marca, la versatilidad interior, las bandejitas tipo avión, etc. También gustará a papá en carreteras secundarias, y a mamá por ciudad y autopista (o al revés, no se me enfade nadie).

En cuanto a equipamientos, recomiendo el Style como mínimo a quien vaya a ir frecuentemente cargado, ya que los frenos delanteros son un poco más potentes y al tener llantas de 16” se reduce la deriva y mejora el comportamiento en curva; mejora de equipamiento al margen, no menos importante.
Ha mejorado respecto al primer modelo (2005), pero creo que no lo suficiente, así que le mantengo la misma nota que le puse en 2007 (ver prueba), un 8,5/10. Donde más se notará la diferencia es a nivel de motores, solo se echa de menos el diesel potente en la primera generación, con 140 CV y un consumo muy razonable.
Aplaudo las mejoras en seguridad, Mazda no se ha dormido en los laureles a pesar de que el Mazda5 ya tenía 5 estrellas EuroNCAP. Podría tener más innovaciones, pero lo importante es que si nos damos un leñazo con el coche responderá mejor por los refuerzos estructurales.
Mazda5
Mazda5 2.0 DISI i-Stop
Mazda5 1.6 CRTD
NOTA: Los precios incluyen el descuento promocional vigente, de 2.000 euros.
Versiones probadas
Alternativas en gasolina/diesel
El coche para esta prueba ha sido prestado por Mazda. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas.
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