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Top10 de iconos de la automoción: la selección de Javier Álvarez

Como ya sabéis, en Motorpasión estamos haciendo una serie de artículos en los que cada editor elige sus iconos de la automoción. Esos coches que por una razón u otra nos han marcado y se han quedado en nuestras retinas para siempre. No se trata de buscar los coches más importantes para la historia del automóvil, sino más bien de rebuscar en nuestra memoria personal y seleccionar diez coches icónicos.

Quizá no tengan nada en común, ni sean modelos clave en la evolución del automóvil, pero desde luego, son iconos para mí. Los diez elegidos son: Bugatti Type 57SC Atlantic, Chevrolet Corvette, Mercedes-Benz 300 SL, Citroën DS, Jaguar E-Type, Lamborghini Countach, Audi Quattro, Lancia Delta, Porsche 959 y McLaren F1.

Estos diez ejemplos de iconos de la automoción son quizá los coches que más me han marcado a lo largo de mi vida. Se trata de vehículos que por diseño, por nivel de innovación o simplemente por atracción irracional, suponen los diez coches más importantes e icónicos en mi memoria.

Soy consciente de que faltan muchos iconos en la lista, pero he querido centrarme en coches más especiales para mí. En lugar de ir a los grandes icónos de la historia (Golf, Beetle, 600, 911…) he querido centrarme en coches que realmente me han marcado y son iconos para mí, a nivel personal. Vamos a ir viéndolos uno a uno, en orden cronológico.

Bugatti Type 57S Atlantic

Bugatti Type 57SC Atlantic (1936-1937)

Del Bugatti Type 57 se fabricaron muchas variantes, pero hubo una en especial, denominada Atlantic e inspirada en el prototipo Type 57 Competition Coupé “Aerolithe” de Jean Bugatti presentado en el Salón de París del año 1935, que revolucionó el concepto de diseño vigente hasta la fecha.

Considerado por muchos uno de los automóviles más bonitos de la historia, esta rareza de Bugatti (sólo se fabricaron cuatro) es uno de los coches más valorados por coleccionistas. Monta un ocho cilindros de 3.3 litros sobrealimentado de unos 212 CV. Desde luego, un diseño impactante, de los que no se olvidan. Una vez lo has visto, se queda en tu retina.

Chevrolet Corvette

Chevrolet Corvette (desde 1953)

Uno de los coches americanos por excelencia, presente desde 1953 y con siete generaciones a sus espaldas, el Chevrolet Corvette es sin duda un icono de la automoción que, además, se ha renovado recientemente con el C7 para mantenerse al día.

Quizá la segunda generación, denominada comunmente como “Sting ray”, sea la más icónica de todas, aunque la tercera también tuvo ese nombre, incluso de forma oficial. Se trata de un coche que te llega por sus líneas, por su diseño, lo cual no quita que sea uno de los coches más importantes de la historia del automovilismo americano y uno de los deportivos favoritos del pueblo.

Mercedes-Benz 300 SL

Mercedes-Benz 300 SL (1954-1963)

El mítico Mercedes-Benz 300 SL (W198) “alas de gaviota” fue presentado en el Salón de Nueva York de 1954 y enseguida empezó a recolectar adeptos. Fue creado basándose en el exitoso 300 SL (W194) de carreras, que por entonces era de carburación.

El alas de gaviota fue el primer automóvil de producción que contó con inyección directa de gasolina. Gracias a esto, su motor de seis cilindros en línea y 3 litros de cilindrada era capaz de superar los 200 CV de potencia, casi doblando la cifra de su predecesor de carburación. Sin duda, un coche digno de decorar las habitaciones de cientos de jóvenes a modo de poster. Un icono con todas las letras.

Citroën DS

Citroën DS (1955-1975)

El Citroën DS, conocido comunmente también como “Tiburón”, fue uno de los modelos más avanzados de su época gracias a su voluptuoso diseño, muy futurista y arriesgado para la época, y a sus innovaciones tecnológicas. Fue todo un éxito en sus veinte años de vida, comercializándose un millón y medio de unidades.

El “Tiburón” fue en su día uno de los coches más cómodos del mercado, comparado coloquialmente con una alfombra mágica, gracias a su suspensión hidroneumática. También contó con otras innovaciones como los faros direccionables (primer Citroën en equiparlos), que aunque hoy vemos como algo moderno, ya estaban presentes en el DS allá por la década de los cincuenta.

Jaguar E-Type

Jaguar E-Type (1961-1974)

El Jaguar E-Type es quizá el coche más icónico de toda la lista. Fue un modelo muy importante en los años sesenta que mezclaba un diseño atractivo, prestaciones de deportivo y un precio competitivo. Es, para muchos, uno de los diseños más bonitos de todos los tiempos, incluído Enzo Ferrari (lo dijo él mismo cuando fue lanzado).

El año pasado cumplía 50 años y no podía faltar en esta lista como uno de los coches más icónicos de la historia del automóvil. Llegó incluso a competir satisfactoriamente en diferentes campeonatos. ¿Te imaginas pasear por Londes o París con un E-Type en la década de los sesenta? ¿Quién no querría tener un E-Type en su garaje? Aunque hay varios fabricantes recreando el también llamado XK-E, no hay nada como el original.

Lamborghini Countach

Lamborghini Countach (1974-1990)

Si el E-Type es el más icónico, el Lamborghini Countach es el más irracional de esta selección. Este deportivo italiano sucesor del Miura es quizá uno de los toros de Sant’Agata Bolognese más impactantes, sobre todo por diseño, aunque también uno de los más bestias, apto sólo para manos expertas y/o conductores sensatos.

Sus afiladas y cortantes líneas, así como su motor V12 en posición central lo hacen un modelo muy atractivo, aunque no todo es color de rosa en este superdeportivo. El incómodo acceso al habitáculo, el tosco funcionamiento de sus mandos o la pésima visibilidad desde el interior, son algunas de las cosas que hacen al Lamborghini Countach un coche muy especial que sus dueños (y los que no lo somos) aman, después de todo.

Audi Quattro

Audi Quattro (1980–1991)

Este coche alemán cambiaría la historia del mundo de los rallies, convirtiéndose así en todo un icono de la automoción. Apareció en el año 1980 en el Salón de Ginebra y, aunque hubo muchas evoluciones, nos quedamos con el genuino, Ur-Quattro.

Audi fue el primer fabricante en aprovecharse del cambio de reglamento para incluir en sus coches de competición la tracción integral (Quatrro), por lo que dominó el mundial de rallies durante varios años. Aún así, la versión de calle también fue un modelo icónico que merece este hueco en la selección.

Lancia Delta HF Integrale

Lancia Delta (1979–1994)

De procedencia italiana, el Lancia Delta es también un icono fraguado en el Mundial de Rallies y representante de la época dorada de los compactos “calientes” italianos. Obviamente, hablo de la primera generación del Delta (por eso sólo hasta 1994), ya que las demás poco tienen de icónicas.

Aunque existieron muchísimas versiones y ediciones especiales del Lancia Delta, nos quedamos con el HF Integrale que aparece en la fotografía, todo un deportivo enmascarado tras esa apariencia de compacto convencional. Un icono de los rallies y también un icono de los coches de calle. Quizá es una opción algo descabellada para un Top 10, pero, al menos para mí, es todo un icono. Uno de esos coches que decoran la pared de tu habitación durante tus años de juventud.

Porsche 959

Porsche 959 (1986–1989)

Quizá no sea tan importante en la historia como el Porsche 911, pero sin duda fue un coche adelantado a su tiempo, tecnologicamente muy avanzado y nacido para ser una auténtica bestia del Grupo B de rallies, listo además para competir de tú a tú con el todopoderoso Ferrari F40 que saldría al mercado un año más tarde.

En un principio Porsche concebió el 959 como un laboratorio con ruedas en el que probar la tecnología que más adelante aplicaría a sus modelos de calle. Finalmente, el 959 llegó él mismo a producción, con un motor bóxer de seis cilindros y doble turbo y siendo uno de los Porsche más exclusivos y codiciados de todos los tiempos.

McLaren F1

McLaren F1 (1992–1998)

La joya de la corona de McLaren en la década de los noventa, ideado por Gordon Murray. Fue durante años, hasta la llegada del Bugatti Veyron, el coche de producción más rápido del mundo. Hoy día, todavía es el coche atmosférico más rápido sobre la faz de la tierra.

De diseño muy atractivo, ligero, con un motor V12 atmosférico BMW de 627 CV y un puesto de conducción situado en el centro del habitáculo, el McLaren F1 es una obra de arte sobre ruedas y fue, también, el primer coche de producción en contar con un monocasco de fibra de carbono. Se fabricaron 106, de los cuales sólo 64 fueron la versión de calle estándar. El resto fueron versiones especiales o bien vehículos de competición (GT, GTR, etc…).

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