Todos hemos oído esas historias de aditivos capaces de obrar milagros. Líquidos mágicos que vertidos al depósito hacen que el "calamar" más humeante pase la ITV como si fuera nuevo, fluidos que añaden 20 CV a los motores turbo y aceites que hacen que el motor parezca que que ha rejuvenecido. ¿Pero hay algo de cierto en ello? Tal vez te sorprenda saber que sí, aunque algunos vendedores sin escrúpulos hayan desprestigiado con sus prácticas el uso de aditivos para el coche.
Que los aditivos (para el motor, para la lubricación, reparadores...) son efectivos está tan fácil de comprobar como la larga presencia de AditivoX.com en el mercado español, donde lleva años comercializando algunos de los productos más punteros del sector (en ocasiones adelantándose en varios años a la competencia).
Que los aditivos (para el motor, para la lubricación, reparadores...) son efectivos está tan fácil de comprobar como la larga presencia de AditivoX.com en el mercado español
Algunos de sus hitos son el lanzamiento del primer aditivo aftermarket anticristalizante para Adblue distribuido en España, así como el que fue el primer limpiador de geometría del turbo y su filtro de partículas en territorio nacional.
Productos que cuando son aplicados de forma desde el primer día son capaces de prolongar la vida de nuestro automóvil, previniendo averías y proporcionando años y años de funcionamiento sin problemas. Y que cuando ya han comenzado a aparecer problemas, pueden limpiar y robustecer componentes fundamentales del vehículo, evitando la sustitución de piezas ya dañadas e incluso un achatarramiento innecesario que de otra forma es la única opción cuando el coste del paso por el taller supera al del propio coche.
¿Funcionan los aditivos para el coche?
Si bien es cierto que en el mercado podemos encontrar productos con la misma validez que el aceite de serpiente, lo cierto es que los aditivos, entendiendo por ello sustancias que no forman parte de la composición base de un fluido para el automóvil, funcionan perfectamente. Sin embargo, su compatibilidad con nuestro coche depende del aceite o el combustible que utilicemos.
Un claro ejemplo de aditivo lo encontramos en las propias gasolineras, donde fabricantes y distribuidores suplementan sus combustibles con aditivos específicos que mejoran la combustión, reducen el número de partículas y mejora el rendimiento del motor. Y por supuesto, a nadie se le escapa el ya estandarizado Adblue, cuyo uso para reducir las emisiones de los motores diésel es desde hace años obligatorio.
Los aditivos para el coche funcionan. El valor de los aportados por AditivoX.com es que proporcionan un rendimiento superior a los que fabricantes de coches y combustibles añaden a sus productos
Así que sí, los aditivos para el coche funcionan y son de uso corriente. Un claro ejemplo lo encontramos en la clara distinción entre las gasolinas normales y las "prémium", que cuentan con sus propios aditivos. Si no se utilizan con mayor frecuencia o se hace uso de otros de menor efectividad es por razones económicas, porque algunos aditivos concretos están cubiertos por patentes (es el caso de algunas formulaciones anticristalizantes de Adblue de mayor rendimiento, como el Admax de Xenum), y porque algunos de estos aditivos han sido diseñados para mecánicas concretas, siendo desperdiciados (o incluso poco recomendables) en otros coches.
Un caso claro de mejora de rendimiento: la limpieza de la válvula EGR y los filtros de partículas
Los aditivos mejoradores de combustible proporcionan un claro ejemplo de cómo este tipo de componentes pueden mejorar el rendimiento del coche y prevenir averías independientemente de la antigüedad del vehículo. Al contribuir a una combustión más limpia, mantienen los inyectores en un estado óptimo de funcionamiento, evitando la acumulación de hollines y haciendo que la ignición en la cámara sea óptima.
Que el proceso de explosión genere menos hollines es fundamental por la forma en la que afecta al funcionamiento de la válvula EGR. Este componente, causa habitual de reparaciones, se encarga de recircular los gases de escape al motor para reducir las emisiones. Si esos gases están cargados de cenizas, acabará ensuciándose, provocando tirones, un ralentí irregular y densas humaredas.
Como resultado del fallo de la EGR se puede encender el testigo de avería e incluso degradar el filtro de partículas, encargado de retener las cenizas expulsadas. Un filtro saturado, a su vez, puede provocar un mal funcionamiento del turbo, llegando a romperlo en caso de obstrucción. El uso de aditivos limpiadores para combustible sanea motores que ya presentan problemas, evitando así costosas reparaciones. Algunos incluso tienen capacidades para limpiar componentes como el filtro de partículas o el turbo. Este tipo de limpiador existe tanto para combustible diésel como también para gasolina. Al final de este artículo veremos el detalle de cada tipo de producto.
Los que no funcionan: los aditivos "remetalizadores"
Como hemos podido ver, los aditivos son sumamente útiles a la hora de aumentar la vida útil de un vehículo y prevenir averías. Si tienen mala fama es por un uso inadecuado y la presencia de falsos complementos. Un claro ejemplo son los lubricantes remetalizadores, que supuestamente reparan las piezas desgastadas por la fricción.
La teoría de estos aditivos es que la aportación de partículas metálicas micrométricas en suspensión sirven para rellenar el desgaste ocasionado por el uso de los componentes móviles. La práctica es muy distinta: el metal difícilmente se podrá incorporar a la pieza en frío, por lo que carecen de utilidad y, en el peor de los casos, podrían incluso acumularse a largo plazo, aumentando la fricción. Incluso si tuvieran las propiedades que aseguran, dañarían el motor, puesto que la incorporación de metal a las piezas sin control alguno desviarían las tolerancias de las piezas.
Situaciones como esta hacen necesario exigir que el funcionamiento de cualquier aditivo esté comprobado, como los vendidos por AditivoX.com.
Lo que sí funciona: aditivos limpiadores, potenciadores, acondicionadores o tapafugas de AditivoX.com
Dentro de la extensa gamas de aditivos comercializados en España podemos distinguir varias categorías que pueden ser fundamentales a la hora de lograr que nuestro coche no solo funcione bien ahora, sino que lo siga haciendo durante mucho tiempo, porque no es cuestión de empezar a utilizar este tipo de productos cuando ya se han generado desgastes.
- Mejoradores de combustible: también conocidos como aditivos potenciadores, estos fluidos mejoran el octanaje (en el caso de la gasolina) y la combustión (también en motores diésel), redundando en una mayor limpieza del sistema de escape y la EGR. Algunos también mejoran la lubricación. Los comercializados por AditivoX.com se caracterizan por no ser inflamables ni emulsionar con el agua.
- Limpiadores de combustible: disponibles para diésel y gasolina, son aditivos que tienen una labor preventiva pero también curativa, puesto que eliminan el hollín ya acumulado en el motor, mejorando la inyección y evitando problemas tanto en el sistema de admisión (al corregir atascos en la EGR) como en los turbos y los filtros de partículas.
- Aditivos para el aceite: los aditivos para el aceite cubren una altísima gama de necesidades, desde aquellos que potencian la viscosidad a los que reducen la fricción, incorporando para ello lubricantes sólidos de alto rendimiento basados en micropartículas de grafito o cerámica. Este tipo de aditivos, muy superiores a los mezclados por los fabricantes de aceites en sus propios productos, tienen la peculiaridad de crear una barrera sólida entre las piezas metálicas, reduciendo la fricción. De esta forma no solo se minimiza el desgaste, sino que, como ha podido certificar la SAE, la mejora de la lubricación obtenida con este tipo de aditivos sólidos redunda en un menor consumo de combustible, puesto que la mecánica funciona de forma más fluida.
- Limpiadores de fluidos no combustibles: ya sean para el aceite, la transmisión (manual o automática) o el sistema de refrigeración, estos fluidos desincrustan hollines, barnices y otros tipos de suciedad para reducir la fricción de los componentes y evitar atascos.
- Aditivos acondicionadores de juntas: este tipo de aditivo es un tanto singular, porque no tiene una función preventiva, sino que trata de aliviar pequeñas averías ya existentes, como los goteos de aceite o combustible. Para ello se disuelven en el líquido en cuestión, ablandando y flexibilizando las juntas de goma donde se localizan las pérdidas para ensancharlas, cerrando grietas y poros. El efecto puede llegar a ser permanente, sin necesidad posterior de reemplazar el retén. Existen tanto para fugas de aceite de motor, como para combustible.
Productos, como todo el catálogo de AditivoX.com, con propósitos claramente definidos y formulaciones que funcionan. Porque los aditivos líquidos son más que un parche improvisado para cuando se acerca la ITV y hay que clavar esas emisiones; son una herramienta fundamental a la hora de prevenir averías y garantizar que nuestro coche mantendrá una madurez encomiable cuando otros ya acumulan herrumbre en la chatarrería.
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