
Si te cruzas algún día a este vehículo en las carreteras corre. No dejes de correr. Parece ser un Lada VAZ-1111 OKA (en algún momento del espacio-tiempo) pero con la cantidad de hipertruñing que ha hecho el dueño cuesta un poco reconocerlo. El pobre trasto ha perdido la poca identidad que tenía.
Entre sus características podemos citar que llama un poco la atención. Seguramente el propietario del coche pensaba que pocas chavalas iban a subirse en su humilde OKA, por eso le hizo un par de apaños y se gastó más dinero en pegatinas y vinilos que en el resto del coche.
También sorprende su potencia lumínica, menos mal que nuestro protagonista no es un creyente de las luces 24 horas. Me dicen que lo hizo así por vengarse de los cagaprisas, cuando le adelantaban encendía sus 1,1 gigawatios de luz para deslumbrarles durante decenas de kilómetros, o hasta que el alternador se incendie.


