
Hay coches que no merece la pena tunear, y este ejemplo es clarísimo. De serie, el Volvo C30 1.6D DRIVe homologa 3,8 l/100 km, acelera 0-100 km/h en 11,3 segundos y tiene 190 km/h de punta. Los neumáticos de serie son 195/65 R15 y su motor da 109 CV, con un par máximo de 240 Nm a 1.750 RPM.
Heico Sportiv ofrece una actualización para este modelo de vocación eficiente. La centralita del motor se ha retocado para dar 125 CV y 280 Nm de par máximo. Aseguran que sus prestaciones pasarían a ser 0-100 km/h en 9,2 segundos y una velocidad máxima de 200 km/h es factible.
Aerodinámicamente el coche no cambia mucho, se aprovecha el diseño de serie en gran medida. Utilizan los puntos de anclaje originales para el paragolpes delantero, que ha sido rediseñado. Atrás pasa lo mismo, pero añade rejillas de ventilación (¿para qué?) y un difusor trasero con cuatro colas de escape (¿PARA UN DIESEL?)...






