Nuestras amigas las glorietas - aula MP

Las glorietas, también llamadas rotondas, son un invento del diablo que nos llegó a España a lo largo del siglo XX. Alguien resumió las bondades de estas infraestructuras en la simple idea de que una glorieta agiliza el tráfico a la vez que da seguridad en las intersecciones y los ediles de nuestros municipios compraron la filosofía de la glorieta a peso.
¿Cuál es la parte positiva? Que si la glorieta está bien emplazada y se utiliza bien, realmente sí que es una infraestructura que agiliza el tráfico y hace seguro el paso por una intersección.
¿Cuál es el problema? De un lado, que no todos los cruces se pueden rotondizar. Del otro, que mientras los responsables de las vías han ido sembrando de glorietas hasta el Desierto de Almería pocos han sido los conductores a los que se ha informado de la forma de abordarlas. Y para acabarlo de arreglar, que la Ley tampoco es que sea demasiado clara con el tema glorietero, así que da pie a múltiples interpretaciones.
Ya tenemos montado el lío. ¿Lo desmontamos un poco?
