
Cuando Mini y Prodrive confirmaron su llegada al Mundial de Rallyes, a muchos nos soprendió la decisión de hacerlo con el nuevo Mini Countryman. Pensamos en decisiones de marketing ya que la llegada a los rallyes coincidía con la presentación del último modelo de la saga Mini.
Pero esta semana, Prodrive en boca de su máximo dirigente, David Richards nos han explicado el por qué de tal decisión. Tras concluir su vinculación con Subaru, la empresa británica comenzó a buscar un nuevo modelo con la intención de desarrollarlo para el mundo de los rallyes. Durante 3 meses, 12 modelos de tres marcas fueron escogidos y estudiados para su posible adaptación, incluyendo el Mini Clubman. Ninguno de ellos cumplió los requisitos de Prodrive.
Pero en última instancia, les surgió la oportunidad de estudiar el nuevo Mini Countryman, un modelo que aún no estaba en el mercado. Un ordenador hizo el resto. Las especificaciones técnicas del nuevo modelo de Mini le convertían en un modelo ideal por tamaño, disposición y peso. A partir de ahí tocaba negociar y convencer a Mini de que debían volver a los rallyes. El resto de la historia ya la conocemos.






