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Diga no a las autoescuelas

Sí, existe una forma de obtener el carné de conducir, de acuerdo al 100% con la legalidad, tal y como explica la primera persona que lo ha conseguido. Se llama Gabriel Lucas y tiene mucha paciencia y tesón. Os explicaré cómo lo ha conseguido.

En nuestro especial #miprimercoche os comentamos las razones de por qué hay que tener una buena formación vial, tanto desde el punto de vista del alumno, como desde el punto de vista de un formador vial (es decir, un punto de vista profesional, no ligado a ninguna autoescuela). ¿Y cómo va eso de sacarse el carné por libre?

Todos sabemos que es posible presentarse al examen teórico de tráfico sin pisar una autoescuela, administrativamente hay que pagar las tasas de turno, que dan derecho a tres tentativas, de teórico y práctico en total. Es decir, un aprobado teórico a la primera da dos tentativas para aprobar el práctico sin renovar tasas.

Autoescuela

Nuestro protagonista, cuando tenía 20 años y se movían las pesetas —2002 como tarde— pagó la matrícula en la autoescuela por 50.000 30.000 pesetas/180 euros y no llegó a examinarse. El año pasado quiso retomarlo todo y la autoescuela le dijo, en buena lógica, que la matrícula estaba más caducada que una tinaja de vino de la época de los romanos.

Gabriel se metió entre ceja y ceja no pagar más en una autoescuela e inició su particular odisea. Se empolló los libros, pagó los 85 euros y pico de tasas, y aprobó a la primera. Ahora faltaba superar el examen práctico, algo que no es tan fácil porque hay que realizar prácticas en carretera.

Según la legislación actual, solo se pueden hacer prácticas en un vehículo de doble mando, donde el responsable es un conductor con la licencia en regla, más de cinco años de carné, y más de tres años sin un accidente grave. El aspirante no puede circular en carretera por sí mismo, cometería un delito contra la seguridad vial.

Licencia de aprendizaje de la conducción La licencia de aprendizaje de la conducción otorga la “L” roja de prácticas

La licencia de aprendizaje de la conducción, esa gran desconocida

Así que Gabriel hizo las preguntas pertinentes y solucionó la parte del coche. Un familiar le regaló un Honda Accord viejo, y se le puso el doble juego de pedales por 550 euros. Este precio depende del modelo del coche, dónde se haga y de la complejidad técnica de poner los dos juegos de pedales.

En cuanto al “profesor”, se ofreció su madre, que daba el perfil, y se sacó la Licencia de Aprendizaje de la Conducción regulada por la Orden de 29 de julio de 1981, que sí, tiene más de 30 años. Dicha licencia se concede una vez por persona en toda la vida, y tiene varios requisitos. Se solicita en la DGT.

Ahora queda otro obstáculo, asegurar el coche de autoescuela de doble mando, que consiguió únicamente por el Consorcio de Compensación de Seguros por el doble de lo que saldría a mercado: 600 euros. Ya solo quedaba hacer prácticas, que no es precisamente poco. Se tiró haciendo prácticas con su madre tres meses.

Libro de autoescuela

Se presentó a examen y le suspendieron en la parte de aparcamiento. A la siguiente tentativa estuvo practicando ocho horas a aparcar (menos mal que el embrague no tenía mucha vida por delante). Esta vez sí logró aprobar, y obtener la satisfacción personal de haber “ganado” al sistema “monopolístico” de las autoescuelas.

Llegado el momento de hacer cálculos, le ha salido todo por 2.500 euros. Repasemos el informe de la OCU de hace unos días. Sacarse el carné “a la primera” cuesta de media 765,35 euros en España, contando con 20 clases prácticas. Con 35 clases y una renovación de tasas, el precio medio es casi el doble.

Es decir, nuestro amigo, en su afán por ahorrarse dinero en una autoescuela, ha pagado casi el 1.000% de una matrícula, y el 200% de lo que sale de media sacárselo por los cauces normales. Sin embargo, hay que tener en cuentra otros costes, como el del combustible, y que el tiempo de su madre, seguramente, también valga dinero.

Coche de autoescuela

¿Merece la pena sacarse el carné de esta forma?

En mi humilde opinión, NO. No le ha salido más barato, ni ha sido mucho más cómodo, ha pagado las mismas tasas que un alumno de autoescuela… pero al menos se queda con un coche viejo de doble mando. Gabriel cree que puede salir todo por la mitad, siendo optimista. Es decir, lo mismo que en autoescuelas.

El problema de nuestro amigo, el de fondo, es que cometió el error de que se le pasara el arroz y tardase años en sacarse la licencia. Normal que la autoescuela quisiera cobrarle de nuevo, es que tenía que empezar de nuevo, sobre todo si han pasado 10 años como poco. Cuanto más se tarda en sacar el carné, peor.

Lo más normal es que un alumno, cuanto más joven es, aprenda mejor y más agilmente. La capacidad de aprendizaje de todo ser humano empeora con la edad. Por término medio, quien se sacó la licencia bien pronto es mejor conductor o va más confiado (en el buen sentido) que quien se lo sacó “tarde”.

Coche de autoescuela

Por lo tanto, como no veo justificable desde el punto de vista económico la maniobra, tampoco lo veo desde la seguridad vial. Hay autoescuelas buenas y autoescuelas malas, pero no es un monopolio. Uno puede ir a la autoescuela que quiera, ser atendido por profesionales (es lo normal), y el número de clases depende fundamentalmente de él, y no de la codicia empresarial.

El que quiera sacarse el carné muy barato, sin hacerlo a la gitana, que preste atención. Se puede obtener en el ejército (el servicio militar es 100% voluntario) o en la vida civil por mucho menos dinero. La OCU nos dice que A Coruña es la provincia más económica para sacarse el carné en España.

Pongamos que vivimos lejos. En Coruña sale el carné con 20 clases por 526,43 euros. Añadamos un mes de piso de alquiler compartido, manutención, y estudiar en cuerpo y alma. Sale por menos de 1.000 euros seguro, sin ponerse en riesgo, y con una formación mucho mejor. No quiero hacer un alegato vacío de las autoescuelas, pero pensad en lo siguiente.

Doble espejo

Un profesor de autoescuela es un profesional formado para no solamente conducir “bien”, sino saber enseñarlo. Yo os puedo poner ejemplos de conductores excelentes en mi familia que, en su intento de enseñarme algo (fuera de vías públicas y sin ilegalidades) me inflaron a gritos cuando no tenía la habilidad que tengo ahora.

Otra cosa sería tener la suerte de tener un familiar que trabaje en una autoescuela y pueda disponer del coche de doble mando. En ese caso, es una victoria absoluta. Pero no es algo práctico para todo el mundo. Siempre quedaría el recurso de ligarse a un profesor de autoescuela (o profesora) y que estos aceptasen el pago en carne.

Pero siendo realistas, esto tampoco es muy fácil. Gabriel ha logrado un hito, pero no creo que haya sido un vencedor. Desde luego tres meses de prácticas en autoescuela le habrían salido muy caros, pero con el profesor adecuado, igual habría sido menos tiempo. Así que, en definitiva, lo veo más como una curiosidad que como un ejemplo a seguir.

Coche de autoescuela

Finalmente, queda otra cuestión, al margen de que nuestro profesor postizo pueda trasladarnos sus manías, inquietudes y falta de formación (por mucha intención que ponga). Un coche de autoescuela en prácticas es muy visible y notorio para el resto de los conductores.

Un particular transformado con una “L” roja poco visible no alerta de forma suficiente a los demás. La visibilidad de los coches de prácticas no tiene por objeto hacer al alumno imán de las iras de los demás, sino alertar a otros conductores para que, en la medida de lo posible, colaboren en el aprendizaje/examen y estén advertidos.

En cuanto a adaptar cualquier chatarrilla para que todo nos salga barato… no es como ir en un coche de autoescuela generalmente mucho más moderno, con más adelantos en seguridad, y con alguien entrenado para conducir desde la derecha. Josep seguro que sabe a qué me refiero.

Vía | Yorokobu
Fotografía | Cómo me saqué el carné por libre

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