
Renault Fluence, ese es el nombre del nuevo modelo que la marca del rombo presentará en el Salón de Fráncfort como sustituto del Renault Megane de tres cuerpos.
Bajo su controvertido aspecto, Renault asegura que se esconde un coche que pretende conquistar a los amantes de las berlinas con clase. A ver si lo consiguen.
Mide 4,62 metros de largo, 1,8 de ancho y 1,47 de alto, unas dimensiones que permiten conseguir una capacidad del maletero de 530 decímetros cúbicos de capacidad. A esta hay que unir los 23 litros de compartimenos portaobjetos repartidos por todo el habitáculo.

Su carrocería tiene unas líneas completamente nuevas, que poco tienen que ver con el resto de modelos de la gama Renault, aunque tampoco rompen drasticamente con el estilo de la marca del rombo. Personalmente creo que podrían haber acertado más con el diseño, aunque tal vez en Francia triunfen este tipo de diseños.
En opción dispone de climatizador automático bizona. Por menos de 500 euros puede incorporar el nuevo navegador Carminat Tom Tom con pantalla de 5,8 pulgadas en las que se puede ver información de los límites de velocidad de cada tramo, avisos de radares, puntos negros y otras informaciones.
Desde su lanzamiento a finales de este año, el Renault Fluence tendrá dos motores de gasolina. El más bajo es un 1.6 de 16 válvulas y 110 CV acoplado a una caja de velocidades automática o manual. El otro motor disponible es el 2.0 16 válvulas y 140 CV que puede combinarse con una transmisión CVT de variación continua o con una caja manual.
Por otro lado está el motor diesel, el 1.5 dCi que estará disponible con cuatro niveles de potencia: 85 caballos, 90 caballos, 105 caballos, 110 caballos y este último también puede llevar una nueva caja de cambios de doble embrague DCT (Dual Clutch Transmission).
Todas las versiones diésel reciben son Renault eco² porque tienen emisiones de CO2 inferiores a 119 g/km.
El Renault Fluence dispone de serie desde el acabado más bajo de la gama:
El nuevo Renault Fluence se se fabricará en Bursa, Turquía.